(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya movió las fichas en este mercado de pases y fijó la prioridad número uno: desprenderse de Exequiel Zeballos, el delantero que Rodolfo Arruabarrena colgó del plantel profesional. El Chango tiene un acuerdo contractual encaminado con el Napoli de Italia, aunque a las oficinas de Riquelme todavía no llegó la oferta formal de 10 millones de euros que, según adelantaron medios italianos, el club de la Serie A se dispone a enviar.
Zeballos, de 22 años, finaliza su vínculo con Boca el 31 de diciembre y fue apartado de las prácticas formales de fútbol luego de no responder a las propuestas de renovación. Ante ese escenario, el propio jugador le comunicó al cuerpo técnico su deseo de ser transferido en este mercado para dejarle un ingreso al club y no marcharse con el pase en su poder.
La oferta que se espera desde Nápoles ronda los 10 millones de euros. Es una cifra que en la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme consideran más que interesante para un futbolista que, de no concretarse la venta, quedará en libertad de acción sin dejar un solo peso. La cláusula de salida actual de Zeballos es de 20 millones de dólares, pero la inminencia del fin de su contrato obliga a negociar por un monto muy inferior.
Además del Napoli, en la puja por el extremo aparecen otros destinos de Europa. Fiorentina y Sassuolo, también de la liga italiana, y el CSKA Moscú de Rusia siguen de cerca la evolución del caso. Sin embargo, la prioridad del Chango está puesta en el conjunto napolitano, con el que ya habría acordado las condiciones de su futuro contrato.
Por ahora, no hubo ningún contacto formal con los dirigentes boquenses. Riquelme y su mesa chica aguardan que la propuesta se plasme en los papeles para sentarse a negociar. Hasta el momento solo existieron sondeos y versiones de prensa que ubican al delantero cada vez más lejos de La Ribera.
La postura de Boca es firme: no lo retendrán contra su voluntad, pero exigen que la transferencia se cierre durante este mercado para que el club perciba un resarcimiento económico. El cuerpo técnico ya dejó en claro que Zeballos no será tenido en cuenta mientras no defina su situación.
El reloj corre. Si el Napoli no acelera la presentación de la oferta en los próximos días, el Chango podría pasar los próximos meses sin competencia oficial y marcharse gratis a fin de año. La pelota está del lado italiano para que la operación se destrabe y Boca reciba los 10 millones de euros que le darían oxígeno en este mercado.
