(BUENOS AIRES).- “Las obras son igual de importantes que ganar campeonatos. Nosotros tenemos la obligación de pasar por el club y que queden cosas para que la institución pueda seguir creciendo y avanzando. Creemos que vamos por el buen camino”, afirmó Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors. La declaración se conoció durante una recorrida por las obras de la Bombonera, en la misma jornada en la que el equipo sufría una dura derrota ante Deportivo Riestra por la primera fecha del Torneo Clausura y se preparaba para un duelo clave frente a O’Higgins.
Riquelme sostuvo que el desarrollo del club no depende únicamente de los resultados dentro de la cancha y remarcó que cada mejora en el estadio busca dejar un legado para las próximas generaciones de hinchas. El presidente explicó que la dirigencia impulsa los trabajos de infraestructura como parte de un proyecto que apunta a modernizar las instalaciones sin perder la identidad que caracteriza a la Bombonera.
Los trabajos que impulsa la dirigencia ya incluyen remodelaciones en diferentes sectores del estadio, con el objetivo de mejorar la experiencia de los socios e hinchas en cada partido. Las obras abarcan desde accesos y comodidades hasta sectores de plateas, y forman parte de un plan de modernización por etapas que la gestión de Riquelme anunció al asumir y que ahora busca consolidar.
“Lo único que deseamos es que el hincha lo pueda disfrutar, que se sienta contento, que sepa que nosotros estamos acá para intentar que nuestra casa esté cada vez más linda. Cada vez que nos comprometemos con algo, sabemos que lo tenemos que cumplir. Y cuando se logra eso, es muy bonito”, afirmó Riquelme, en un mensaje directo a los simpatizantes.
La derrota contra Deportivo Riestra en el debut del Clausura dejó al plantel que dirige Rodolfo Arruabarrena en una situación incómoda. El equipo cayó en su presentación y las críticas de los hinchas no tardaron en aparecer, en un contexto donde la exigencia por los resultados inmediatos convive con los plazos más largos del proyecto institucional.
Ahora, el plantel debe enfocarse en el compromiso ante O’Higgins, un partido que se presenta como determinante para sus aspiraciones internacionales. El encuentro, de carácter decisivo, obliga a una rápida recuperación anímica y futbolística después del golpe del fin de semana.
Para Riquelme, las urgencias deportivas no modifican la hoja de ruta del proyecto institucional. “Creemos que vamos por el buen camino”, repitió, y diferenció el trabajo a largo plazo de las exigencias inmediatas del fútbol. El presidente viene sosteniendo esa postura desde su llegada a la conducción del club: combinar la búsqueda de éxitos deportivos con un proceso de crecimiento que fortalezca el patrimonio de Boca.
De cara al futuro, el presidente reivindicó un modelo de gestión que combina los títulos con el fortalecimiento patrimonial. La Bombonera, uno de los grandes símbolos de la institución, es el eje de ese crecimiento y concentra la mayor parte de las inversiones en infraestructura que la dirigencia proyecta para los próximos años.
