(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme redefinió el objetivo de mercado de Boca Juniors tras la negativa de Paulo Dybala y ahora apunta a sumar a Claudio Echeverri como enganche. El juvenil surgido en River Plate es la nueva prioridad del Consejo de Fútbol para cubrir el puesto de creador.
El futbolista es del gusto de Riquelme por su desequilibrio, conducción y creatividad en los últimos metros. La intención es incorporar a un volante ofensivo capaz de hacerse cargo de la generación de juego, una carencia que el equipo arrastra en este mercado.
El principal escollo para concretar la llegada de Echeverri es que varios clubes europeos siguen de cerca su proyección. El jugador es considerado una de las grandes joyas del fútbol argentino y cualquier intento desde el ámbito local enfrenta una competencia económica muy desigual.
En Boca analizan una negociación que podría incluir un préstamo o alguna ingeniería financiera que haga viable la operación. Si bien la situación no es sencilla, los dirigentes quieren explorar los márgenes para intentar un movimiento que, de concretarse, sería uno de los más impactantes del mercado.
El pedido del entrenador
La búsqueda de un diez responde a un pedido expreso del entrenador Rodolfo Arruabarrena, quien pretende un plantel con mayor generación de juego y peso ofensivo. La idea es que el equipo recupere protagonismo con la pelota y tenga un conductor natural en los metros finales.
El Vasco considera que Boca no logra sostener un volumen de juego constante en los partidos y que la ausencia de un enlace natural le quita profundidad al ataque. Por eso la urgencia de incorporar a un futbolista que se haga cargo de la pelota en los tramos decisivos del campo.
Echeverri encaja en esa descripción. Su capacidad para gambetear, acelerar en espacios reducidos y asistir a los delanteros lo convierten en un perfil que hoy el plantel no tiene. Riquelme lo sigue desde hace tiempo y cree que puede ser la solución para un mediocampo que carece de ideas en los partidos cerrados.
Los obstáculos de la negociación
La ilusión por Dybala se desvaneció en los últimos días y Riquelme ordenó activar el plan B de inmediato para no perder tiempo en el mercado. Sin embargo, la operación por Echeverri no será sencilla: el futbolista tiene contrato con Manchester City y su valor de mercado lo aleja de cualquier negociación simple.
A eso se suma que el jugador está a préstamo en River Plate hasta diciembre y que su prioridad declarada es continuar su carrera en Europa. En el cuerpo técnico del Millonario no verían con buenos ojos un desembarco en Boca, lo que suma una capa extra de complejidad institucional a la negociación.
Pese a la dificultad de la operación, en el club xeneize no descartan avanzar si aparece una oportunidad concreta. Riquelme entiende que el equipo necesita un salto de calidad en esa zona del campo y está dispuesto a hacer un esfuerzo para que la negociación llegue a buen puerto.
El mercado de pases cierra en las próximas semanas y Boca necesita resolver la contratación con celeridad. Mientras tanto, el plantel sigue la pretemporada con Arruabarrena al mando, a la espera de refuerzos que eleven la jerarquía del equipo para el segundo semestre.
