(BUENOS AIRES).- "Como no darle a Boca esa cantidad de localidades sabiendo que Recoleta es un equipo que tiene máximo 2.000 personas por partido, que si bien el deporte paraguayo estará atento y todos los clubes, confiamos en que la gran cantidad de gente va a venir de la Argentina o de los bosteros que viven en Paraguay o argentinos que inclusive vayan a apoyar a Boca en Paraguay", contó Luis Vidal, presidente de Recoleta. La medida no tiene precedentes en el certamen: Boca contará con 19.470 entradas para su parcialidad en el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Recoleta, una cifra que multiplica por diez el cupo mínimo de 2.000 localidades que la Conmebol exige para la hinchada visitante.
La decisión del club paraguayo responde a la dimensión del cruce. Recoleta habitualmente oficia de local en el estadio Roque Battilana, con capacidad para apenas 6.000 espectadores, por lo que debió mudar la eliminatoria al Defensores del Chaco, el escenario más grande del fútbol guaraní. Allí, los hinchas xeneizes ocuparán la Gradería Norte, las Plateas, el sector VIP Albirroja y la Preferencia E, prácticamente todo un lateral y una cabecera. Los simpatizantes locales, en cambio, se ubicarán en la Gradería Sur y las preferencias A, B, C y D.
"Para nosotros el fútbol es una fiesta, para nosotros el fútbol es una pasión, para nosotros más allá de lo deportivo, de la localidad, de sacar ventaja, hay que jugar en el mejor escenario con público, odiamos los estadíos vacíos, odiamos un Defensores del Chaco que se vean las tribunas vacías y lo que queremos es eso, que se vea un marco de público que acorde a la Copa Conmebol Sudamericana. No importa que seamos visitantes en nuestro propio país, si finalmente lo fuimos con Santos y también es normal que un gran equipo con tanta gente, tanta pasión como Boca venga a Paraguay, y la idea es facilitarles todas las comodidades. Desde ese punto de vista no tenemos ningún inconveniente en darle todo eso a Boca y nosotros quedarnos con el resto del estadio, que consideramos suficiente", explicó Vidal.
Los precios para el público de Boca se fijaron en moneda local: la Gradería Norte costará 150.000 guaraníes (unos $38.000 argentinos), las Plateas 250.000 guaraníes (cerca de $64.000) y la Preferencia E junto con el VIP Albirroja saldrán 350.000 guaraníes, alrededor de $89.000.
Vidal también expresó la dimensión histórica del partido: "Por otro lado, para nosotros es como tocar el cielo con la mano, jugar con el más grande seguramente en títulos internacionales en Sudamérica, entre Copas del Mundo y Copas de Libertadores. Si bien Independiente tiene más Libertadores, creo que en la sumatoria abocada Boca está entre el número uno o los top tres. Y el posicionamiento del nombre de nuestro club y la historia de que no sabemos cuándo podremos enfrentar a un grande del continente en un torneo internacional, que en 95 años es la primera vez. Ya lo hicimos con Santos, ya lo hicimos con otro campeón de América como San Lorenzo. Y ahora la frutilla del postre sería poder jugar con Boca y si vamos a hacer historia, hagamos la bien".
La expectativa de los organizadores es que miles de hinchas de Boca crucen la frontera desde Misiones, Corrientes, Formosa, Chaco y otras provincias vecinas, además de la nutrida comunidad xeneize radicada en Paraguay. Calculan que la presencia visitante podría acercarse a la mitad de la capacidad del Defensores del Chaco, un marco inusual para una copa internacional.
Con este operativo, Boca se asegura un respaldo pocas veces visto en condición de visitante en una serie de ida y vuelta. Si la demanda confirma las previsiones, el equipo que dirige Rodolfo Arruabarrena sentirá el aliento casi como en La Bombonera en un duelo que define el pase a los cuartos de final.
