BOCA JUNIORS

Cómo Riquelme planea repatriar a dos campeones del mundo «Los quiero en Boca»

 

Riquelme busca dos refuerzos de selección para no quedar relegado

 
Riquelme
Riquelme

(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme apunta a dos futbolistas de la selección argentina para reforzar Boca en el próximo mercado de pases: el arquero Jerónimo Rulli y el lateral izquierdo Nicolás Tagliafico.

Rulli, ex jugador de Estudiantes de La Plata, milita actualmente en el Olympique de Marsella, donde tiene contrato hasta mediados de 2027. El guardameta es uno de los candidatos que evalúa la dirigencia boquense tras la caída del pase de Montero, de Vélez.

Tagliafico, en tanto, también posee un vínculo con el Lyon de Francia hasta mediados de 2027. El defensor, habitual convocado al seleccionado nacional, no tenía entre sus planes inmediatos una vuelta al fútbol sudamericano.

Sin embargo, Boca está dispuesto a hacer un esfuerzo económico para tentarlo. La posibilidad de sumar a un referente del plantel albiceleste entusiasma a Riquelme, que busca dar un golpe de efecto en el mercado.

El movimiento tiene una motivación extra: River está muy cerca de concretar la vuelta de Thiago Almada, otro miembro del seleccionado argentino. La operación del eterno rival obliga a la dirigencia xeneize a moverse con rapidez para no quedar relegada en la consideración pública.

Rulli y Tagliafico encabezan la lista de prioridades. Los dos tienen contrato vigente en Europa por dos temporadas más, lo que obliga a Boca a negociar en condiciones complejas y con clubes dueños de los pases que no necesitan vender.

Rulli, el apuntado para el arco

La búsqueda de un arquero se volvió prioritaria para Riquelme después de que se frustrara la llegada de Montero desde Vélez. En ese escenario, Rulli apareció como alternativa concreta.

El marplatense de 32 años acumula experiencia en Europa: pasó por Real Sociedad, Montpellier, Villarreal y Ajax antes de recalar en el Olympique de Marsella. En el club francés es titular y tiene un vínculo que se extiende hasta junio de 2027.

Sacarlo del fútbol europeo no será sencillo. Boca deberá convencer al Marsella y al propio jugador, que hoy está instalado en una liga competitiva y con contrato asegurado por dos años más. Sin embargo, la chance de sumar a un arquero con pasado en la selección argentina seduce a la dirigencia.

Rulli fue parte del plantel que ganó el Mundial de Qatar 2022 y conoce el fútbol argentino por su etapa en Estudiantes. Ese recorrido lo convierte en un nombre de peso para un Boca que necesita jerarquía en el puesto y que en los últimos mercados no logró cerrar a los arqueros que buscó.

Tagliafico, un anhelo que exige esfuerzo

El caso de Tagliafico es todavía más complejo. El lateral izquierdo es titular en el Lyon y también en la selección argentina, donde suele ser una pieza fija para Lionel Scaloni. Tiene 32 años y un contrato que lo ata al club francés hasta mediados de 2027.

Desde su entorno siempre señalaron que un regreso al fútbol sudamericano no estaba en los planes inmediatos. Pero en Boca evalúan que un ofrecimiento económico contundente podría torcer esa postura. La idea de repatriar al número 3 del seleccionado es un viejo anhelo de Riquelme.

Tagliafico surgió de Banfield y migró joven a Europa, donde construyó una carrera sólida en Independiente de Avellaneda —breve paso—, Ajax y ahora Lyon. Nunca jugó en Boca, pero su nombre aparece en la lista de deseos del club desde hace varios mercados.

La traba principal es económica. El Lyon no regalará a un titular y el jugador percibe un salario en euros difícil de igualar en el fútbol argentino. Boca debería afrontar el pago del pase más un contrato de jerarquía para seducirlo.

La presión del mercado y el espejo de River

El factor Almada mete presión adicional a las negociaciones. River está cerca de cerrar el regreso del mediocampista ofensivo, hoy en Botafogo y con pasado reciente en el Atlanta United de la MLS. Almada fue parte del plantel campeón del mundo en Qatar y de la selección que disputó los Juegos Olímpicos.

En Boca saben que un golpe de esas características en el mercado puede inclinar la balanza de la opinión pública y del ánimo de los hinchas. Por eso Riquelme busca responder con movimientos de similar envergadura.

Rulli y Tagliafico representan esa ambición. Son dos jugadores de selección, con contratos difíciles de romper pero un perfil que se ajusta a lo que el fútbol argentino valora: experiencia, identificación con el medio y recorrido internacional.

La concreción de ambas operaciones dependerá de la voluntad de Olympique de Marsella y de Lyon de negociar antes del vencimiento de los contratos, y de que Boca logre estructurar ofertas atractivas tanto para los clubes como para los futbolistas. Las próximas semanas serán clave para definir si alguno de los dos termina jugando con la camiseta xeneize.