(BUENOS AIRES).- “Hasta hoy de fracasos, fracasos, fracasos. River tiene en estos dos años 12 fracasos”, lanzó Nicolás Distasio. El periodista apuntó contra la dirigencia del club de Núñez por la seguidilla de golpes recientes y relativizó la responsabilidad del entrenador Eduardo Coudet.
Distasio detalló que el ritmo de los tropiezos es alarmante. “Estamos hablando de casi un fracaso cada dos meses. Una derrota de alto impacto cada dos meses. Es un montón para River. Potenciado”, describió. La estadística, según su mirada, expone una crisis que excede al banco de suplentes.
El análisis esquivó poner el foco en el técnico. “La responsabilidad de Coudet en estos fracasos es una y media”, afirmó, en un intento por correr el eje de la discusión hacia las decisiones de fondo que se tomaron en el último tiempo.
Una herencia pesada
Distasio recordó que varias de las frustraciones se arrastran de gestiones anteriores. Mencionó la caída ante Belgrano en un amistoso como un golpe “heredado” por el DT. También aludió a la derrota del “otro día”, en referencia a la reciente eliminación copera del Millonario.
Ese combo de antecedentes lo llevó a frenar cualquier debate sobre la continuidad del cuerpo técnico. “No hablamos de fin de ciclo”, sentenció, en contraste con otros sectores que ya pedían cambios en el banco.
La crítica de Distasio apuntó, en cambio, a la gestión que armó el plantel. La insistencia en los fracasos y el promedio de un golpe cada dos meses reflejan, para el analista, un problema estructural de la conducción de River, y no una falla coyuntural del entrenador.
La despedida de la Copa Argentina volvió a encender las alarmas en el Monumental. Sin títulos locales en lo que va de la temporada, el presente de River acumula doce frustraciones en apenas dos años, una cifra que desde la trinchera del periodista interpela a quienes definen el rumbo del fútbol antes que al técnico de turno. Las próximas semanas, con el equipo todavía en carrera en la Liga Profesional, definirán si el mensaje de Distasio encontró eco en los pasillos del club o si la paciencia con Coudet tiene fecha de vencimiento.
