(BUENOS AIRES).- «Si el Chacho se va, Ramón es candidato», aseguró un comentarista en Radio Rivadavia mientras la presión sobre Eduardo Coudet crece en River tras una seguidilla de malos resultados. La frase puso sobre la mesa un escenario que hasta hace unas semanas parecía lejano: la posible salida del entrenador y el nombre de Ramón Díaz como reemplazante natural.
En la misma emisión se trazó el límite que podría gatillar la decisión. «Si se queda eliminado de la sudamericana pierde 10 partidos seguidos», afirmó el comentarista, en referencia a un hipotético derrumbe del equipo en el plano internacional que volvería insostenible la continuidad de Coudet. La Copa Sudamericana aparece como el termómetro excluyente, junto a una racha negativa en el torneo local.
Pese a la especulación, el conductor del ciclo dejó datos concretos sobre la postura de las partes. Sostuvo que «el Chacho no está pensando en irse» y, al mismo tiempo, aclaró que en la dirigencia «tampoco están pensando en echarlo». Las declaraciones reflejan que hoy no hay una fractura expuesta, aunque la cuerda se tensa con cada resultado adverso.
Como cierre de ese razonamiento, el periodista lanzó una definición que caló hondo: «Esto es por decantación». La frase grafica una salida que no sería traumática ni con un despido fulminante, sino el desgaste progresivo que empuja a un ciclo hacia su final sin que nadie lo anuncie oficialmente.
Mientras tanto, el entorno de River ya ubica a un candidato que no necesita presentación. El mismo comentarista deslizó que «Ramón ya está en la puerta del lugar» y reforzó la especie con otra afirmación: «Me dijeron que si el Chacho se va, Ramón es candidato». Díaz, ídolo histórico del club, representa la opción que siempre sobrevuela los pasillos del Monumental cuando el presente flaquea.
En ese mismo contexto de incertidumbre, el programa también recuperó declaraciones de un exjugador que encendería otra ilusión. Nico Distacio, en una entrevista para la página millonaria citada al aire, fue directo: «En caso de que en algún momento lo volvieran a llamar, él está para un último baile». Sin intención de interferir en la discusión sobre el banco, sus palabras alimentan el clima de posibles cambios profundos en el plantel.
El presente inmediato de River se debate entre la cautela institucional y los pedidos de definiciones que ya circulan entre los hinchas. En las últimas horas, la dirigencia evitó emitir señales públicas de respaldo o de ultimátum, mientras los próximos compromisos del equipo empiezan a perfilarse como puntos de quiebre. El calendario inmediato de los dirigidos por Coudet incluye a Belgrano, Aldosivi y Barracas Central, y una mala cosecha en esos partidos podría acelerar los tiempos que nadie quiere reconocer. Por ahora no hubo movimientos, pero la combinación de eliminación internacional y una serie negativa de resultados tendría, según el análisis del periodista, un único final escrito por inercia.
