(BUENOS AIRES).- “Quiere jugar sí o sí para el conjunto de Núñez”. La frase resume la postura del atacante que presiona su salida de Tigres UANL para reforzar a River en este mercado de pases. Se trata de Ángel Correa, el delantero de 31 años que se convirtió en el objetivo prioritario de la banda roja.
Las negociaciones, sin embargo, no avanzan. Según reportó el periodista Federico Knudtsen en La Página Millonaria, la directiva mexicana mantiene una postura inflexible: tasó a Correa en 18 millones de dólares, el mismo valor de su cláusula de rescisión, y rechazó la oferta de 15 millones que acercó el Millonario. “River no va pagar los 18 millones que pide Tigres e insistirá con 15”, indicó el cronista.
Del lado del futbolista, la presión es cada vez más intensa. Fernando Esquivel, especialista en mercado de pases de 365Scores, aseguró que el rosarino “se encuentra sumamente molesto por el actuar de la directiva felina” y que ya pidió formalmente “facilidades” para destrabar su vuelta a la Argentina. Extraoficialmente, existe un acuerdo total entre River y el entorno del jugador; el único escollo es el entendimiento entre los clubes.
La tensión ya tiene efectos concretos en la pretemporada felina. El entrenador Guido Pizarro no le dio minutos en los amistosos: según describió Esquivel, “el cuerpo técnico ha optado por congelarlo en la banca” para evitar una lesión que complique la venta. Correa, que llegó a México en 2025 a cambio de 8 millones de euros y firmó hasta diciembre de 2030, entrena con normalidad pero sin roce competitivo.
La postura de River es firme: no pagará los 18 millones de la cláusula. Pero el contexto del mercado le impone un dilema financiero. La dirigencia acaba de acordar con el Atlético de Madrid la compra del 50% del pase de Thiago Almada por 20 millones de dólares, una cifra similar a la que exige Tigres por Correa. Ese desembolso reduce el margen para estirar la oferta por el ex Atlético, aunque desde Núñez insisten en que quieren a los dos.
Mientras la novela se estira, en las oficinas del Monumental son optimistas pero reconocen que el panorama es complejo. La demora empieza a jugar en contra, sobre todo porque el Chacho Coudet quiere contar con los refuerzos lo antes posible. Tigres, en tanto, analiza la posibilidad de bajar ligeramente sus pretensiones para no retener a un jugador que ya manifestó su deseo de irse.
Se espera que en los próximos días llegue una nueva oferta formal del Millonario a las oficinas de San Nicolás de los Garza. Hasta entonces, la novela de Ángel Correa sigue abierta.
