(BUENOS AIRES).- River le puso un freno a la negociación con Tigres de México y se plantó en su oferta de 13 millones de dólares por el delantero que pretende incorporar. Si los mexicanos no aceptan ese monto, el Millonario no se moverá y ejecutará la cláusula de rescisión a mediados de 2027, cuando el valor baje a casi la mitad.
El apuntado es Ángel Correa, de 31 años, con quien el club de Núñez ya acordó de palabra los términos de su contrato. Según informó el periodista Hernán Castillo, “River se plantó en los U$S 13.000.000, y si Tigres no acepta, ejecutará la cláusula de rescisión a mediados de 2027, cuando esta baja a casi la mitad”.
Tigres rechazó la propuesta inicial por considerarla insuficiente y mantiene su postura de no negociar por debajo de la cláusula de 18 millones de dólares. La dirigencia de River incluso estuvo dispuesta a estirarse hasta los 15 millones para cerrar la operación, pero la falta de predisposición del club azteca llevó a cambiar de estrategia y enviar un ultimátum.
Correa, por su parte, dejó en claro que quiere ser transferido. No se presentó al primer día de la pretemporada, se sacó de la biografía de sus redes sociales que es jugador de Tigres y, aunque entrena con el plantel, no disputó el amistoso ante San Diego FC. El delantero ya tiene un principio de acuerdo con River tanto por el vínculo contractual como por el salario que percibiría.
El atacante tiene contrato con Tigres hasta 2028. Castillo precisó que en el último año del vínculo la cláusula de rescisión se reduce a 10 millones de dólares. Para River, pagar 13 millones ahora representa un monto razonable si se compara con los 10 millones que debería desembolsar en 2027; la diferencia de 3 millones por un año de anticipación es el argumento que sostiene la oferta.
Desde su llegada al fútbol mexicano, Correa disputó 54 partidos, convirtió 23 goles y dio 13 asistencias. Se consolidó como pieza clave en un equipo que alcanzó la final del Apertura 2025 de la Liga MX y de la Concachampions 2026, además de llegar a cuartos de final del Clausura 2026.
La decisión queda en manos de Tigres: o acepta ahora los 13 millones de dólares o retiene al jugador un año más a riesgo de cobrar casi la mitad en 2027. Si la transferencia se destraba, Correa solo deberá someterse a la revisión médica y firmar el contrato para convertirse en refuerzo.
