ESPECTÁCULO

“Me duele como padre”: Roberto reveló lo que nadie vio de su hijo Rodrigo de Paul

 

El papá del mediocampista rompió el silencio y contó la intimidad tras la derrota ante España.

 
Rodrigo de Paul
Rodrigo de Paul

(BUENOS AIRES).- “Terminar el partido y verlo llorar, pedir perdón, a un padre le duele”. La frase es de Roberto de Paul, papá de Rodrigo de Paul, y refleja la crudeza con la que vivió la derrota de la Selección Argentina ante España en la final del Mundial 2026. Después de 45 días de acompañamiento intenso, el hombre rompió el silencio y contó cómo encontró a su hijo tras la caída.

“Estoy muy contento y orgulloso de todo lo que hicieron. Pero tengo sensaciones encontradas, porque terminar tan cerca de un bicampeonato… Terminar el partido y verlo llorar, pedir perdón, a un padre le duele”, expresó Roberto en el programa La Mañana con Moria. Y agregó: “Estoy feliz porque ellos están felices de darle al pueblo argentino todas estas alegrías”.

El papá de Rodrigo De Paul, tras la final del Mundial: "Verlo pedir perdón, duele"

El día después de la final

El padre del mediocampista detalló que la estadía en la Copa del Mundo fue muy exigente en lo personal. “Estuve acompañándolo. Fueron 45 días muy intensos, de acá para allá, pero muy satisfactorios”, explicó. Durante ese mes y medio, Roberto de Paul siguió de cerca cada paso de Rodrigo de Paul en la concentración y en los partidos, hasta el desenlace en la final contra España.

Lejos de cualquier presión por hablar apenas terminó el encuentro, Roberto prefirió respetar el estado de ánimo de su hijo. “Cuando terminó el partido no hablé. Lo dejé hacer su duelo. Estaba muy angustiado. Estaban a un pasito de hacer más historia”, contó. La imagen de un Rodrigo de Paul abatido tras el silbatazo final contrastó con la entrega que el volante había mostrado a lo largo de todo el torneo.

Las versiones sobre presiones externas

Durante la entrevista, el periodista Federico Seeber consultó a Roberto por las versiones que circularon sobre supuestas presiones externas para perjudicar a la Albiceleste, vinculadas a cuestiones legales de Claudio “Chiqui” Tapia. La respuesta fue directa.

“Para mí no existe en este nivel de competencia. Conociendo a mi hijo, no lo soportaría”, sentenció el padre de Rodrigo de Paul, descartando de plano cualquier tipo de especulación sobre una mano negra contra el equipo argentino durante la cita mundialista. Para Roberto, la sola idea de un arreglo semejante resultaba incompatible con el carácter de su hijo y con la jerarquía de una final del mundo.

El testimonio de Roberto pintó la intimidad de un jugador destruido por la angustia de haber rozado el bicampeonato y la necesidad de una familia que optó por contener antes que preguntar. “Ellos están felices de darle al pueblo argentino todas estas alegrías”, había dicho minutos antes, dejando en claro que, aun en la derrota, el orgullo por el camino recorrido seguía intacto. Ahora, Rodrigo de Paul y el resto del plantel argentino inician un paréntesis antes de reincorporarse a sus clubes, con la mira puesta en el próximo desafío de la Selección.