(BUENOS AIRES).- “Prefiere mantenerse en Fluminense los meses que quedan en 2026 y terminar la temporada en su actual destino”. Con esa definición, Rodrigo Castillo le respondió a Juan Román Riquelme y le bajó el pulgar a la chance de sumarse a Boca en este mercado de pases. El delantero de 27 años, que brilló en Lanús, dejó en claro que no piensa moverse del fútbol brasileño y frustró otra gestión del Xeneize para reforzar el ataque.
La dirigencia boquense aceleró en las últimas horas por un centrodelantero de área. Tras la lesión de Bareiro y el flojo rendimiento de Giménez, Riquelme sondeó al futbolista que fue traspasado a Fluminense en marzo de 2026. La intención era aprovechar que Rodrigo Castillo había perdido rodaje en el Tricolor y ya no tenía los minutos que esperaba en Brasil.
Sin embargo, el ex Lanús fue tajante. “El futbolista manifestó sus ganas de continuar en Fluminense hasta el final de la temporada”, confirmaron desde la cúpula xeneize. Rodrigo Castillo acumula 19 partidos en su nuevo club y, pese a alternar titularidades con suplencias, su prioridad es mantenerse en Río de Janeiro hasta diciembre. La respuesta enfrió cualquier intento de negociación.
Boca había puesto el foco en David Romero y Luciano Gondou, pero las pretensiones económicas de Tigre y CSKA Moscú complicaron todo. Por Romero, el Matador pidió 12 millones de dólares, una cifra que la comisión directiva considera inviable. Con esos nombres casi descartados, la búsqueda se reorientó hacia Lucas Passerini y el propio Rodrigo Castillo.
Ahora, con la negativa de Rodrigo Castillo consumada, Riquelme apunta todas las fichas a cerrar la llegada de Passerini. Las charlas con Belgrano ya están avanzadas y, supo este medio, transitan por buen rumbo, aunque resta resolver la modalidad de la operación y los montos finales.
El libro de pases en Argentina cierra el 31 de julio. Sin embargo, los clubes que transfieran futbolistas al exterior tendrán una ventana adicional para incorporar hasta el 2 de septiembre, lo que le da margen a Boca para seguir negociando incluso si se vencen los plazos locales.
Mientras Riquelme resuelve los últimos detalles del plantel, el equipo de Rodolfo Arruabarrena se prepara para un duelo clave por la Copa Sudamericana. El Xeneize visitará a O’Higgins en Chile con la intención de sellar la clasificación a los octavos de final, tras haber ganado por la mínima en La Bombonera.
