(BUENOS AIRES).- “Claro, imagínense. No quiero cruzarme a esa mujer”, lanzó Sabrina Rojas en Sálvese Quien Pueda, el ciclo que conduce en reemplazo de Yanina Latorre. La respuesta surgió cuando confirmó que no asistirá al estreno de la serie basada en la vida de Moria Casán, que tiene a Griselda Siciliani como protagonista, y dejó al descubierto la verdadera razón de su ausencia.
La conductora admitió que había sido invitada a la avant premiere, pero ya tenía tomada la decisión. “Me invitaron también”, contó en medio del debate, y enseguida fue terminante: “No voy a ir. La voy a ver después, tranquila, en mi casa. No voy a ir al estreno, claramente. No me interesa lo más mínimo”. Su plan, explicó, es ver la ficción más adelante y sin moverse de su living.
El rechazo de Sabrina Rojas se volvió explícito cuando sus compañeros le mencionaron la presencia confirmada de Siciliani en el evento. Sin vueltas, soltó la frase que dejó al descubierto que no tiene intenciones de compartir el mismo espacio con la actriz. La sentencia fue el cierre de un diálogo que apenas había empezado y que ocurrió en la emisión del miércoles 30 de julio de 2026.
Las palabras de la conductora reavivaron los rumores sobre la tensa relación que mantiene con Siciliani desde que, meses atrás, trascendió el vínculo amoroso de la actriz con Luciano Castro, expareja de Sabrina Rojas y padre de sus dos hijos. Aquella polémica nunca terminó de apagarse y el episodio del estreno volvió a ponerla en primer plano.
En la misma emisión, Sabrina Rojas también opinó sobre las explosivas declaraciones de Flor Vigna, quien había vuelto a hablar de la infidelidad de Castro con Siciliani. “A mí me parece que si es su historia y tiene ganas de contar su historia, no está mal. Si le pintó hablar y quiere hablar de su historia, ¿por qué tiene que callar? ¿Por qué tiene que cuidar?”, expresó.
Sin embargo, marcó un detalle que la incomoda con una definición filosa: “Lo que sí me parece siempre raro de ella es que es previo a algo, a un estreno”. La conductora deslizó así que las declaraciones de Vigna suelen coincidir con el lanzamiento de algún proyecto profesional.
“Después tal vez va a SQP, a LAM o qué sé yo, y se pone nerviosa, quiere llorar, se arrepiente de todo lo que dijo”, continuó Sabrina Rojas, sin ocultar su fastidio. Cerró ese tramo de la charla con otra definición contundente: “Esa es la contradicción que tuvo toda la vida Flor”. Así, entre críticas a una y distancia tajante con la otra, la conductora dejó claro que la bronca con Griselda Siciliani está lejos de diluirse.
