(BUENOS AIRES).- “Historia pura es él. Historia, leyenda… Que él pueda decir eso y salga de su boca, pero no hacía él, sino a todos, a mí me llena de orgullo. El mejor futbolista que ha visto el mundo del fútbol, que piense eso, es algo maravilloso. Haber podido llegar a una final, en el momento que está, a sus 39 años, es algo increíble”. La frase de Lionel Scaloni sobre Lionel Messi en la conferencia de prensa del viernes resume el clima de la selección argentina en la previa de la final del Mundial 2026. El equipo se prepara para enfrentar a España este domingo a las 16 en el MetLife Stadium con el plantel completo y la mística intacta.
Scaloni analizó al rival con respeto pero sin entregar pistas tácticas. “A España lo analizamos porque podíamos jugar en marzo, pero desde diciembre venimos analizando a los posibles rivales del Mundial. No lo analizamos más que a otro rival”, explicó. Y cuando le preguntaron por Lamine Yamal, la joven estrella española, no dudó en mezclar elogios con su característica cuota de humor: “Sería bueno encerrarlo en la habitación, ¿qué vamos a hacer? Juega muy bien. Es un patrimonio del fútbol. Tiene una edad en la que tiene mucho para dar y le dará muchas alegrías a España. Esperemos que el domingo no”.
El entrenador evitó confirmar la formación titular que saldrá a la cancha, aunque llevó tranquilidad sobre el estado físico de los convocados. “Mañana será un entrenamiento importante para ver cómo están los jugadores. Pero en principio, están todos bien”, aseguró. Sobre la posibilidad de que sea el último encuentro mundialista de Messi, prefirió no arriesgar y se limitó a responder: “No sé, qué se yo… Habría que preguntarle a él. No tengo ni idea. No sabría qué decirte porque no deja de sorprender”.
El ritual que sostiene la mística
Con el foco puesto en la definición, Lionel Scaloni volvió a poner en primer plano el valor de los momentos compartidos fuera de la cancha. El viernes a la noche el plantel compartió el clásico asado que se volvió una marca registrada de su ciclo. “Argentino hasta los huesos. Y sí, hubo asado con la banda”, publicó el presidente de la AFA, Claudio Tapia, en sus redes sociales. El propio Scaloni explicó tiempo atrás que “acortamos algunos entrenamientos para poder comer el asado, son cosas que valoramos mucho y creo que para otra gente no es importante o que solo vale lo que pasa en la cancha, pero el día de mañana lo recordarán”.
Del otro lado de la historia, el director técnico campeón del mundo encontró refugio en Calvià, Mallorca, donde vive con su esposa Elisa Montero y sus dos hijos, Ian y Noah. La casa, de arquitectura mediterránea y alejada de cualquier ostentación, es el punto de equilibrio entre Europa y su Pujato natal. Fiel a su perfil bajo, en una charla íntima Scaloni reconoció: “Siempre fui un acompañador de grupos, nunca fui de los grandes jugadores y por eso me han llevado a un Mundial, he estado en clubes donde me llevaban porque era buen tipo, no porque jugaba bien”.
La final también cruza a Scaloni con Luis de la Fuente, a quien conoció en sus tiempos de futbolista. “Era con uno de los profesores que más hablábamos. Yo era muy inquieto, él tenía la palabra justa y nunca se oponía a las preguntas. Siempre fue un gran tipo y me pone contento su presente”, contó. Sobre la jerarquía del rival, fue concreto: “España ya jugó una final de Eurocopa y Nations League. Son un equipo con experiencia en ese sentido”.
Argentina y España definen al campeón del mundo este domingo a las 16 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La Scaloneta, con Messi como bandera y un grupo consolidado, va por la segunda estrella consecutiva.
