(BUENOS AIRES).- Haber costado unos 7 millones de dólares y ser la esperanza de tener alguna contra de la que pueda sacar ventaja no le alcanzó. La vuelta de Sebastián Villa a Boca, el refuerzo más buscado y esperado por el club después de la eliminación de la Copa Libertadores, sumó su segunda presentación oficial con un saldo tan magro como el del debut.
La novela por su regreso fue larga, tanto que Villa llegó con la serie de Copa Sudamericana ante O’Higgins a punto de empezar. Aun así, el Vasco Arruabarrena lo mandó a la cancha como titular en los dos encuentros de la llave, y en ninguno de los dos el atacante logró torcer el rumbo de un equipo al que le costó generar peligro. En Chile, Boca no lastimó a partir de su delantero estrella.
El punto más bajo de su noche llegó temprano en el complemento. Se jugaban poco más de 10 minutos del segundo tiempo cuando Arruabarrena dispuso el primer cambio, y la sorpresa fue mayúscula: el elegido para ingresar fue Leonel Flores, el pibe que había debutado con el flamante cuerpo técnico y que ese jueves arrancaba desde el banco por primera vez en el ciclo. El apuntado para salir, por lógica de esquema, era el propio Villa.
Con Miguel Merentiel como único nueve en plenitud dentro del plantel, el número 22 xeneize vio su dorsal en el tablero y «dejó la cancha bastante antes del final». El colombiano se retiró casi sin inmutarse, sin gestos de fastidio ni miradas cómplices al banco.
Así se terminó su partido y, con él, su serie de ida y vuelta como carta ofensiva principal. Tampoco había pesado en los segundos 45 minutos que disputó en la derrota contra Riestra, en la jornada anterior.
El balance de sus primeros pasos desde el regreso lo deja en deuda respecto de lo que se esperaba. Boca invirtió alrededor de 7 millones de dólares para repatriarlo con la ilusión de que resolviera la falta de profundidad que venía mostrando el ataque desde la eliminación en la Libertadores.
«Ante O’Higgins, Boca no generó peligro a partir de su delantero estrella», marcó el análisis posterior al encuentro. La clasificación a octavos de final de la Copa Sudamericana llegó por la vía de los penales y con el equipo sostenido por otras variantes, mientras Sebastián Villa seguía acumulando minutos sin conseguir que su nombre volviera a pesar en el marcador.
