(BUENOS AIRES).- Sebastián Villa se quedó a las puertas de disputar el Mundial 2026 con la Selección Colombia por una oposición frontal de la Federación y los sponsors del seleccionado. Aunque el entrenador Néstor Lorenzo lo había incluido en la lista preliminar y le confirmó personalmente que iba a integrar la citación previa, la convocatoria se cayó a último momento.
El delantero había mostrado un gran nivel en Independiente Rivadavia durante el primer semestre, lo que lo metió en el radar del cuerpo técnico cafetero. "El DT se había comunicado con Villa para confirmarle que formaría parte de la citación previa", reveló el periodista Martín Costa. Convencido de que estaría en la nómina definitiva, el atacante completó los trámites para la obtención del visado en tiempo récord e incluso viajó a Colombia a la espera de la confirmación oficial.
Sin embargo, la inclusión de Villa topó con una barrera inesperada. Costa detalló que "las autoridades de la Federación Colombiana como los sponsors de la selección se opusieron a su convocatoria". La presión conjunta de la dirigencia federativa y los patrocinadores fue determinante para que Lorenzo diera marcha atrás, más allá de su intención inicial de llevar al futbolista a la gran cita.
Con la lista definitiva ya cerrada, "a último momento el elegido para ocupar ese cupo fue Jaminton Campaz". Lejos de desentenderse, Lorenzo volvió a contactar al jugador para explicarle todo lo que había pasado y aclararle que "la decisión final le excedía por completo". El entrenador le transmitió que la baja de su nombre respondió a una imposición de las esferas dirigenciales y comerciales del fútbol colombiano, no a una evaluación técnica ni deportiva.
La revelación sobre el frustrado pasaje mundialista de Villa salió a la luz el 11 de julio de 2026, en plenas negociaciones por su futuro a nivel de clubes. El atacante de 30 años venía de convertir 14 goles en 22 partidos con la camiseta de Independiente Rivadavia, una performance que despertó el interés de varios equipos del continente.
El millonario pase a Boca
En paralelo a esta historia, Boca Juniors ya avanzaba con las gestiones para repescarlo. La dirigencia xeneize, encabezada por Juan Román Riquelme, salió al mercado con el objetivo de sumar un extremo por pedido expreso de Rodolfo Arruabarrena, y el colombiano aparecía como la opción prioritaria en la lista de refuerzos.
Tras varias semanas de idas y vueltas, Boca alcanzó un acuerdo con Independiente Rivadavia para la compra del pase de Villa. "Las autoridades debieron desembolsar una cifra cercana a los 6.5 millones de dólares" por la totalidad del pase, y los clubes ya se encuentran cruzando la documentación para oficializar la operación. El delantero acordó un contrato de larga duración que lo mantendrá ligado al club de la Ribera hasta el año 2030.
De concretarse los trámites pendientes, Villa se convertirá en el tercer refuerzo de Boca en este período de transferencias y encarará su segundo ciclo con la camiseta auriazul, después de su primer paso entre 2018 y 2023. El regreso se da además en un contexto judicial ya saldado: el litigio que el club mantenía con el jugador quedó resuelto como parte de las condiciones del nuevo vínculo.
