(BUENOS AIRES).- “Cuando íbamos perdiendo 1 a 0… uno de mis hijos me dijo: ‘¿Por qué no sacás a Plim Plim?’. Bueno, saco a Plim Plim, y en ese momento, increíblemente de casualidad, se acerca una cámara de la transmisión internacional y nos hace un primer plano”, contó Guillermo “Tita” Pino, creador del personaje. La Selección Argentina perdía 1 a 0 frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial cuando, en el minuto 66, la imagen de Plim Plim recorrió el mundo. Minutos después, la Scaloneta lo dio vuelta y se metió en la final contra España. Ahí nació la nueva cábala de los hinchas.
Pino explicó que la relación del personaje con la buena suerte viene de antes. “Desde hace mucho tiempo que diferentes personas por redes sociales y demás nos dicen que Plim Plim les trae suerte… para estudiar, para un examen o para una operación”, señaló. El dato dejó de ser una anécdota familiar y se volvió un ritual de masas.

La historia de la Selección Argentina con este amuleto en los estadios había comenzado en el partido contra Suiza. Con el trámite complicado, Pino levantó el muñeco en la tribuna y Julián Alvarez clavó el golazo del triunfo. La secuencia quedó como una curiosidad, pero preanunció lo que vendría en la semifinal.
En la foto que dio la vuelta al mundo también estuvo Tita Pino, hija del creador y pieza fundamental del fenómeno. Es la voz detrás de “Abejita Chiquitita”, la canción más popular de Plim Plim, cuyo video principal supera los 1.726 millones de reproducciones y ostenta el récord de crecimiento en español. El proyecto familiar que hoy acompaña a la Selección Argentina se convirtió en un emblema para los hinchas en pleno Mundial.
La repercusión fue inmediata y global. Pino contó que su teléfono “explotó” con más de 500 mensajes desde India, Japón, Grecia, Estados Unidos y Colombia. Los hinchas empezaron a decir que Plim Plim “lo dio vuelta” y que la Selección tiene “héroes del corazón” que juegan con el mismo sentimiento que el personaje.

De cara a la final contra España, la expectativa crece. Sin prometer resultados, el muñeco que promueve valores y hábitos positivos para chicos de edad preescolar quedó instalado en el centro de la pasión mundialista. No es la primera vez que la Scaloneta suma rituales, pero este amuleto de peluche ya tiene su lugar en la tribuna.
No hay evidencia científica, pero los hinchas ya lo repiten: “creer o reventar”. Con Plim Plim listo para la final, la ilusión de la Selección Argentina está más viva que nunca.
