(BUENOS AIRES).- “El representante no trajo ni un sondeo por Ian Subiabre”. La frase, que bajó directamente desde el área de fútbol de River, refleja el malestar que reina en Núñez con Claudio Paul Caniggia, el agente del juvenil delantero. A un mes y medio de iniciado el mercado de pases, las promesas de una transferencia inminente a la Premier League jamás se materializaron.
El periodista Hernán Castillo fue quien expuso la interna con una definición irónica: “Un poco más lo tenía vendido a 7 clubes de la Premier”. El diagnóstico puertas adentro es que Caniggia pavimentó un escenario de lujo con múltiples interesados ingleses, pero ningún club formalizó el supuesto interés por el atacante de 20 años.
La fricción con el representante agrava un presente ya de por sí complejo para Ian Subiabre. Tras un primer semestre de flojo rendimiento, el entrenador Eduardo Coudet lo declaró prescindible y lo marginó de la pretemporada en Europa. Hoy el delantero entrena apartado del plantel principal en el predio de Cantilo, a la espera de una definición que no llega.
Para destrabar la salida, la postura económica de River fue variando con versiones encontradas. El piso inicial estipulado era de 8 millones de dólares, pero en las últimas horas surgió la versión de que el club ya rechazó una oferta de ese monto por considerarla insuficiente y elevó sus pretensiones a una cifra cercana a los 15 millones.
Los sondeos que no prosperaron
Hasta ahora la única señal real de interés llegó desde Dinamarca. El Midtjylland preguntó condiciones hace algunas semanas, pero el propio Subiabre descartó la chance porque el destino no lo seducía y la oferta estaba lejos de los números que espera el Millonario. El Barcelona de Ecuador también sondeó al atacante y recibió una respuesta negativa de su entorno.
Mientras la venta se demora, el presente de Subiabre suma cortocircuitos extrafutbolísticos. Días atrás se viralizaron videos de una trifulca en un partido de intercountry, episodio que generó malestar puertas adentro y lo obligó a pedir disculpas públicas. En 44 partidos con la banda roja, al juvenil le costó asentarse: convirtió apenas 3 goles y repartió 3 asistencias.
Con un agente que prometió una vidriera de lujo y todavía no exhibe ofertas concretas, en River ya exigen gestos antes de que el libro de pases empiece a cerrarse. Respecto del posible interés del Bologna, no hay información verificada en las fuentes disponibles al momento de esta nota.
