El Senado de la Nación iniciará la próxima semana el debate del proyecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI, tras varias semanas de negociaciones con los bloques dialoguistas. El Súper RIGI es una de las principales apuestas del Gobierno Nacional para atraer capitales vinculados a la explotación de minerales críticos como el litio y el uranio, la biotecnología y la inteligencia artificial.
Los libertarios confían en su «poroteo»
La sesión tendrá lugar el próximo 5 de agosto a partir de las 15:30 en las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General, las cuales trabajarán para emitir un dictamen de la iniciativa. El proyecto ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, lograda el 24 de junio luego de reunir 130 votos a favor contra 107 negativos y siete abstenciones.
Actualmente, La Libertad Avanza confía en tener los votos necesarios para sancionar la ley gracias al trabajo realizado por la titular de la banca oficialista, Patricia Bullrich, y funcionarios nacionales. En la Cámara de Diputados, el PRO, la Unión Cívica Radical, el Movimiento de Integración y Desarrollo, Innovación Federal y el bloque provincial Por Santa Cruz acompañaron la iniciativa.
El objetivo del Súper RIGI
El proyecto propone crear un régimen especial destinado a captar inversiones en industrias inexistentes en la Argentina o que se encuentran en sus etapas iniciales de expansión. Para ingresar, las sociedades deberán comprometerse a invertir mínimos de 1.000 millones de dólares, un monto cinco veces superior al RIGI; a cambio, el Estado argentino ofrecerá 30 años de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria, así como incentivos tributarios y financieros para fortalecer la rentabilidad de las iniciativas.
Otra diferencia con el esquema actual es la duración: mientras que el RIGI cuenta con una vigencia de dos años con posibilidad de prórroga; el Súper RIGI tendría una duración inicial de cinco años, con la opción de extender su duración por un año adicional.
Entre las industrias a las que apunta el proyecto se encuentran la biotecnología, la fabricación de baterías, la industrialización de minerales como litio y uranio, la creación de vehículos eléctricos, la instalación de paneles solares y turbinas eólicas, reactores nucleares modulares, semiconductores e inteligencia artificial.
