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La emocionante frase de Tomás Aranda al heredar la 10 de Boca que estalló en las redes «Es un sueño»

 

La 10 de Boca ya tiene dueño: el juvenil Tomás Aranda habló sobre su nueva camiseta.

 
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(BUENOS AIRES).- "Es un sueño usar la 10", sostuvo Tomás Aranda, el juvenil que heredó el dorsal más emblemático de Boca tras la salida de Edinson Cavani.

El mediocampista ofensivo, que venía utilizando la camiseta 36, fue designado por el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena para cargar con la histórica casaca. La decisión se apoyó en el crecimiento que mostró durante el último semestre y en la apuesta del club por un jugador formado en casa. Aranda nació en las inferiores de Boca y su aparición representa el protagonismo que la institución quiere darle a sus propios talentos.

"Es un sueño", repitió Aranda, una frase que resume la ilusión que su designación despertó entre los hinchas. El juvenil sabe que usar la 10 implica una responsabilidad enorme y que inevitablemente será comparado con las leyendas que la vistieron. Más allá del número, el futbolista entiende que la prioridad es seguir creciendo y demostrar dentro de la cancha por qué Boca decidió confiarle semejante reconocimiento.

La camiseta que ahora lleva tuvo dueños como Juan Román Riquelme, Diego Maradona y Carlos Tevez, nombres que marcaron la historia en La Bombonera. Para el pibe de las inferiores, heredar ese legado es tan movilizante como exigente. La 10 en Boca siempre significó algo más que un dorsal, y Aranda asume ese peso con una postura tranquila pero consciente del desafío.

Arruabarrena planea utilizarlo como interior ofensivo, con libertad para recibir de frente y participar en la creación del juego, más cerca del rol de enganche que de un extremo tradicional. La idea es explotar su capacidad de asociación y su lectura del ataque en un equipo que afrontará partidos de alta exigencia durante el semestre. El cuerpo técnico quedó conforme con la personalidad que mostró el juvenil y confía en que puede convertirse en una pieza central del nuevo proyecto.

La llegada de Aranda a la 10 también marca un cambio de etapa en Boca. Tras la salida de Cavani, el club decidió apostar por una nueva generación y darle una responsabilidad importante a uno de sus talentos más prometedores. Ya no se trata de una promesa: el jugador dejó atrás la camiseta 36 para transformarse en una de las caras visibles del equipo.

Con sus primeras palabras, Aranda dejó en claro que no rehúye el peso de la 10. El desafío de sostener el nivel en un semestre cargado de exigencias es la próxima prueba para quien asoma como referente del nuevo Boca. La Bombonera tendrá una nueva imagen cuando el equipo vuelva a jugar: Tomás Aranda con la 10 en la espalda, la misma que soñó desde chico y que ahora usará para escribir su propia historia.