(BUENOS AIRES).- La salida de Edinson Cavani de Boca dejó vacante la camiseta número 10 y abrió un debate inmediato entre los hinchas, que ya empezaron a pedir en redes sociales que el dorsal quede en manos de un juvenil del club. La 10 no es un número más en la historia xeneize y la discusión sobre quién debe heredarla se instaló con fuerza apenas se confirmó la desvinculación del uruguayo.
La camiseta que alguna vez vistieron jugadores emblemáticos representa, según la propia historia del club, "historia, peso propio y una responsabilidad enorme" dentro del plantel. Por eso, cada vez que queda libre, la expectativa crece y la decisión excede lo meramente futbolístico: es también un gesto simbólico hacia adentro y hacia afuera del vestuario.
Con la salida anticipada de Cavani, cuyo paso por el club tuvo altibajos pero mantuvo la jerarquía de una figura internacional, la dirigencia enfrenta la disyuntiva de asignar el número de inmediato o mantenerlo vacante durante un tiempo. En el fútbol argentino ya hubo casos en los que se optó por reservarlo como señal de respeto, aunque en Boca el pedido de los hinchas apunta en otra dirección.
En las redes, los simpatizantes comenzaron a proponer nombres concretos. Una parte importante reclama que la 10 sea para un juvenil con proyección, alguien que pueda cargar con el peso de La Bombonera desde las inferiores. La discusión también incluye a quienes prefieren reservarla para un refuerzo de jerarquía en el próximo mercado o entregársela a un futbolista ya consolidado como titular indiscutido.
El cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena tendrá influencia en la evaluación del nuevo dueño del dorsal. Aunque la última palabra suele ser de la dirigencia, el entrenador aporta la mirada del día a día y conoce de cerca qué jugador está en condiciones de asumir una responsabilidad tan grande.
Hasta el momento no hay una definición oficial. La dirigencia de Boca analiza el impacto institucional de cada alternativa mientras avanza con la reestructuración del plantel y los movimientos del mercado de pases, lo que amplifica el debate y mantiene abiertas distintas posibilidades.
El tema ya está instalado en la agenda del club y de los hinchas. En la historia de Boca, cada vez que la camiseta 10 entra en juego, la conversación se convierte en un asunto central que trasciende los resultados del fin de semana y se sigue de cerca hasta que aparece un nuevo dueño. Por ahora, la expectativa sigue abierta y los pedidos desde las tribunas digitales no cesan.
En las próximas semanas, el mercado de pases y la reestructuración del plantel que encara la dirigencia podrían acelerar una resolución. Mientras tanto, el número más emblemático del fútbol argentino espera dueño y los hinchas mantienen encendido un debate que no da tregua en cada rincón digital del mundo Boca.
