(BUENOS AIRES).- “Las vacaciones de invierno tienen algo de ritual. Hay tardes de lluvia, mantas en el sillón, chocolatadas, maratones improvisadas y ese momento mágico en el que un buen libro o una gran historia consiguen que toda la familia se quede quieta por un rato”. La postal la pintó Time Out y resume el espíritu de un receso escolar que, sin salir de casa, encuentra en los libros y series el plan perfecto para compartir sin gastar de más. Con la Feria del Libro Infantil a pleno en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires —con entrada gratuita y más de 70 stands— y los catálogos de las plataformas de streaming renovados, las vacaciones de invierno ofrecen un menú de historias para todas las edades.
El tiempo libre del receso invita a recuperar rituales hogareños que durante el año la escuela y las pantallas relegan. Según la evaluación Aprender 2025, apenas el 24,5% de los alumnos de 6° grado lee libros o cómics con frecuencia, mientras que el 82,5% usa redes sociales todos o casi todos los días. A esa foto se suma el dato del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia 2025 de la UCA: el 53,1% de los niños y adolescentes urbanos de 5 a 17 años no suele leer textos impresos. Sin embargo, las vacaciones de invierno abren una ventana para torcer esa estadística con un plan sencillo: tener libros al alcance, dejar que los chicos elijan y compartir la lectura sin convertirla en un examen. “Los lectores no nacen: se hacen”, recordó la doctora en Lingüística e investigadora del Conicet Valeria Abusamra.
Libros para cada edad y pantallas que suman
Para la primera infancia, se recomienda la renovada Sesame Street en Netflix, con nuevos segmentos musicales y el mismo espíritu educativo de siempre, y Magicampers en Disney+, una serie de aventuras en un campamento de criaturas mágicas. Entre los más grandes, a partir de los 8 años, brillan la película de Pixar Elio (Disney+) y la llegada al streaming de Robot Salvaje en Prime Video, una de las historias familiares más celebradas del último año, basada en la novela de Peter Brown.
En papel, las vacaciones de invierno también traen novedades destacadas en la Feria del Libro Infantil. Clarín seleccionó 25 imperdibles y entre ellos aparecen títulos que conectan con los chicos sin golpes bajos. Run Run, de Laura Devetach (Siglo Veintiuno), sigue a una nena cartonera con una prosa poética que no edulcora la realidad; está recomendado a partir de los 10 años y cuesta 26.900 pesos. Para los más chicos, Mi miedo xixi, de Claudia Piñeiro (Siglo Veintiuno), aborda con humor y ternura un temor infantil universal. La propia Piñeiro confesó en sus páginas: “Tengo que confesar que a mí, desde muy chiquita, el pis, chus, pichís, xixi me molestó, me preocupó y me dio miedo”. El libro, ilustrado por Lulú Maranzana, tiene tapa dura y vale 23.900 pesos.
Time Out también puso el ojo en dos obras que escapan a los estereotipos y celebran la diferencia. Las puertas, de Larisa Cumin y Josefina Tai, fue seleccionada entre los 100 Outstanding Picturebooks 2026 de la Feria de Bolonia y propone un viaje poético donde “un ojo es una puerta redondeada por donde entra el mundo”. Aduki. Un paseo muy especial, de Ivanke y Mey, construye un relato luminoso sobre identidad y aceptación que ya es referencia en la comunidad de crianza argentina.
Las especialistas coinciden en que el disfrute no se impone. “El placer no se enseña ni se explicita: se ocasiona”, explicó Anabella Díaz, formadora de docentes en alfabetización y didáctica de la lengua. La clave, subrayó, está en que los chicos vean adultos a los que realmente les pasa algo mientras leen: “Ningún chico se contagia de un adulto que lee solo para dar el ejemplo. Eso se nota, como se nota un actor que no se sabe la letra”. Por eso, durante las vacaciones de invierno, el mejor plan hogareño puede ser tan simple como una manta compartida, una pantalla apagada a tiempo y un libro abierto que invite a conversar —sin interrogatorios— sobre lo que la historia dejó resonando.
Para los que buscan sumergirse en sagas, la colección juvenil El mundo de Lucrecia, de Anne Goscinny —hija de René Goscinny, el creador de Asterix—, irrumpió como furor en Francia y ya está en el país de la mano de Libros del Zorzal. Recomendada a partir de los 12 años, cada volumen cuesta 22.900 pesos y presenta a una protagonista pícara y despistada que, según la propia editorial, es “la contraparte de El pequeño Nicolás”. En la primera infancia, Arena no quiere dormir (Destino), de la pediatra Jimena Le Bellot, ofrece trucos para relajar a los más chicos antes de ir a la cama con ilustraciones que brillan en la oscuridad. El libro, con dibujos de Mey Clerici, cuesta 26.900 pesos.
