(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena, el Vasco, puso en marcha oficialmente su segundo ciclo como entrenador de Boca este jueves, en el cruce de 16avos de final de la Copa Argentina frente a Sarmiento de Junín. El encuentro de eliminación directa se disputó desde las 21.45 en el estadio Coloso Marcelo Bielsa, en Rosario, y marcó el estreno competitivo del Vasco tras una década fuera del club.
El equipo llegó al debut con buenas sensaciones después de dos amistosos de pretemporada que terminaron con victorias por 1 a 0 ante Defensa y Justicia en Casa Amarilla y Athletico Paranaense en Salta. La decisión del cuerpo técnico fue no realizar pruebas: Boca salió a la cancha con lo mejor que tenía disponible mientras aguardaba las firmas pendientes de los colombianos Álvaro Montero y Sebastián Villa, que se sumarán al plantel en los próximos días.
El único refuerzo que apareció desde el arranque fue Leandro Lozano, quien ya había sumado minutos en la preparación y se perfiló como lateral derecho. La probable formación que paró el Vasco Arruabarrena tuvo a Leandro Brey; Leandro Lozano, Nicolás Figal, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Milton Delgado; Alan Velasco, Tomás Aranda, Leonel Flores; y Miguel Merentiel como referencia ofensiva. Aranda, el nuevo número 10, volvió a la titularidad tras un receso en el que fue citado por Lionel Scaloni para entrenar con la Selección argentina en Estados Unidos.
Un regreso con historia
El primer ciclo del Vasco en Boca se extendió desde fines de agosto de 2014 hasta marzo de 2016. La etapa anterior había arrancado con otro contexto competitivo, pero comparte la obligación de torneo local y copa nacional que hoy vuelve a enfrentar.
En aquella primera experiencia, el Vasco Arruabarrena dirigió al plantel en 73 partidos y acumuló 45 victorias, 13 empates y 15 derrotas, con una efectividad del 68,45%. Bajo su mando, el club levantó la Primera División 2015 y la Copa Argentina de ese mismo año, título que se definió con un triunfo ante Rosario Central envuelto en la polémica por el arbitraje de Diego Ceballos.
Ese paso, sin embargo, también quedó marcado por las duras eliminaciones frente a River: en la semifinal de la Copa Sudamericana 2014 y en los octavos de final de la Copa Libertadores, en el recordado episodio del gas pimienta que terminó con la suspensión del superclásico y la descalificación del Xeneize. El ciclo se cerró definitivamente con una caída por 4 a 0 ante San Lorenzo en la Supercopa Argentina.
Desde entonces, Arruabarrena construyó una extensa trayectoria en Medio Oriente: dirigió en Al-Wasl, Shabab Al-Ahli y Al-Sharjah de Emiratos Árabes, Al-Rayyan de Qatar, Pyramids de Egipto y Al-Taawoun de Arabia Saudita, además de un breve interinato en la selección emiratí en 2022. Ahora, de regreso en la Ribera como principal apuesta de Juan Román Riquelme para reemplazar a Claudio Úbeda, el objetivo inmediato es dar el primer paso en la Copa Argentina y abrir el semestre con una victoria oficial que reconstruya confianza.
