(BUENOS AIRES).- “Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota”, soltó Rodolfo Arruabarrena, tras la caída 0-3 de Boca contra Deportivo Riestra en el estadio Guillermo Laza, por la primera fecha del Torneo Clausura 2026. El Vasco no escondió la cara después de una noche para el olvido en el Bajo Flores y asumió toda la responsabilidad de un resultado que dejó al equipo xeneize contra las cuerdas antes de la definición de la Copa Sudamericana.
“El primer responsable soy yo, el responsable de esta derrota soy yo. Hay que seguir insistiendo en algunas cosas, mejorar en muchas y levantar. Cuando te caés, te tenés que levantar rápido”, dijo Arruabarrena. El DT explicó que dispuso siete cambios respecto del once que venía de jugar por la Sudamericana porque “no tenemos ni tres días de recuperación”, y fue contundente: “El que los pone soy yo. Hay una derrota, pero también tengo que pensar en lo físico”.
La goleada del Malevo llegó con tres mazazos en el primer tiempo. Braian Sánchez abrió el marcador a los 7 minutos, Carlos Quintana amplió a los 23 y Alexander Díaz sentenció con un golazo a los 38, picándola ante la salida de Álvaro Montero. El equipo del Vasco falló en ambas áreas y se fue al descanso sin reacción. “Fallamos en el primer tiempo. Nos llegaron tres veces y nos hicieron tres goles. En la parte ofensiva no hicimos daño, no tuvimos ese ímpetu para buscar el gol. Es un palo importante y duro, es un baño de realidad”, reconoció el entrenador.
Arruabarrena no esquivó ninguna pregunta y puso el foco en la reacción anímica del plantel. “Los tres golpes del primer tiempo pueden perjudicar en lo moral, pero repito: el responsable de esta derrota soy yo. Trabajaremos para conseguir el resultado que necesitamos en Chile”, afirmó, con la mira puesta en la vuelta de los playoffs de la Copa Sudamericana ante O’Higgins, el próximo jueves. “Nosotros en cuatro días tenemos la definición de la Sudamericana”, avisó.
El técnico xeneize también se refirió a la búsqueda de un centrodelantero en el mercado de pases, pero aclaró que el problema ante Riestra fue mucho más amplio que la falta de un nueve. Arruabarrena explicó que habló con el presidente por el tema de Bareiro y la posibilidad de incorporar a Adam, aunque remarcó que no se trató solo de eso: en el primer tiempo les llegaron tres veces y les convirtieron tres goles, y en el segundo, pese a tener más la pelota, no inquietaron ni tuvieron el ímpetu de ir a buscar el gol. “Eso es lo que más me preocupa”, aseguró.
La formación inicial de Boca mostró un equipo alternativo, con Lautaro Blanco como capitán y solo tres habituales titulares: Álvaro Montero, Santiago Ascacíbar y el propio Blanco. El resto fue una apuesta de Arruabarrena que no funcionó. Kevin Zenón y el pibe Leonel Flores fueron los más incisivos en ataque, pero Nacho Arce respondió bien en los intentos desde lejos. En el complemento, el ingreso de Sebastián Villa y Ángel Romero no cambió la ecuación.
Sobre el final de la conferencia, el Vasco Arruabarrena describió el clima interno con una frase que refleja el momento. “El fútbol argentino te pega un mazazo y te devuelve a la realidad. Hay que ser cautelosos, ver las victorias y las derrotas en su justa medida. El vestuario es un cementerio, y está bien que duela. Pero mañana tenemos que empezar a trabajar el partido con O’Higgins. No hay tiempo para lamentos, sí para corregir y que no se repitan los errores”, cerró. Boca buscará en Chile la clasificación sin margen de error.
