ESPECTÁCULO

Cómo Yanina Latorre logró ser madre tras múltiples pérdidas

 

Feroz defensa a su hija

 
Yanina Latorre
Yanina Latorre

(BUENOS AIRES).- “Yo sufrí tanto para tenerla que no puedo tolerar que me la toques”, dijo Yanina Latorre al compartir uno de los capítulos más dolorosos de su vida. La conductora de El Observador contó que atravesó múltiples pérdidas de embarazos y tratamientos de fertilidad antes de convertirse en madre de Lola Latorre, y explicó por qué su hija ocupa un lugar tan especial.

“Yo perdí muchos embarazos, tuve muchos problemas para tener hijos. Hice muchos tratamientos”, recordó Yanina. Durante años, la panelista intentó quedar embarazada sin éxito y atravesó procesos médicos que ella misma definió como muy difíciles. La insistencia y la búsqueda de alternativas marcaron esa etapa.

Cuando finalmente llegó el embarazo de Lola, los cuidados no cesaron. Yanina contó que durante los nueve meses de gestación debió aplicarse inyecciones en forma diaria. “Fue para sostener el embarazo”, explicó, y dejó entrever el temor a una nueva pérdida que la acompañó en cada control.

Para lograr el embarazo, Yanina Latorre también buscó alternativas fuera del país. “Yo hice de todo, tratamientos afuera, hasta que llegó Lola. Me costó mucho”, afirmó. Esa búsqueda en el exterior fue parte de un camino que recién terminó con el nacimiento de su hija.

Hoy Lola vive en Estados Unidos, trabaja como abogada y habla inglés, según contó su mamá con orgullo. Para Yanina, la profesional que es su hija es el resultado de todo lo que peleó: “La chica es impoluta, ahora está en Estados Unidos trabajando, es abogada, habla inglés, es buena hija, buena nieta, buena hermana”.

Ese amor y ese pasado de sufrimiento explican la defensa feroz que Yanina Latorre hace de Lola cada vez que alguien la critica. La conductora apuntó contra quienes atacan a su hija buscando notoriedad y sentenció: “Quiero que sepan los boludos, cuando me tocás a Lola… alguna pendeja que quiere cámara. La chica es impoluta, ahora está en Estados Unidos trabajando, es abogada, habla inglés, es buena hija, buena nieta, buena hermana… Yo sufrí tanto para tenerla que no puedo tolerar que me la toques”.

Cerró con una confesión familiar que resume el lugar que Lola ocupa en su vida: “En mi casa no la reta nadie a Lola. La única que le puede decir algo soy yo… ni mi mamá, ni Diego. Es mi debilidad”.