(BUENOS AIRES).- “River arrancó el semestre del peor modo posible, con dos derrotas y hay que sumar la foto de la final con Belgrano, que todavía duele, porque era cortar una sequía de tres años sin títulos. Hay poca paciencia, el Mercado de Pases no terminó”, largó Gustavo Yarroch en Radio La Red. Y enseguida fue al dato concreto que altera la planificación de River: el Millonario, que ya incorporó seis futbolistas, busca entre tres y cuatro refuerzos más antes del cierre del libro de pases.
El periodista precisó que Eduardo Coudet no se conforma con lo que tiene y elevó un pedido puntual a la dirigencia. “River quiere ese enganche que está esperando Chacho Coudet, un mediocampista interno, un lateral izquierdo y otro central. Entre 3 y 4 futbolistas espera Chacho Coudet”, detalló Yarroch. Las prioridades del entrenador, entonces, cubren casi todo el centro del campo y el fondo.
El nombre que más fuerza tomó en las últimas horas es el de Esequiel Barco. El ex Independiente milita en Spartak de Moscú y, según el propio Yarroch, “quiere regresar a Argentina, pero hay una negociación entre clubes”. Hernán Castillo fue contundente en redes sociales: “Esequiel Barco está muy cerca de llegar a River”. Juan Balbi, en la misma sintonía, afirmó que “está avanzado el regreso de Esequiel Barco, no va a ser fácil terminar de cerrarlo”.
La operación, sin embargo, tiene aristas complejas. Germán García Grova contó que “River tiene negociaciones abiertas para repatriar a Esequiel Barco” y que el jugador busca salir de Rusia por cuestiones personales. Pero fue cauto: “No es sencillo, me confían fuentes de la operación. Ni avanzado, ni casi hecho. Ni a detalles, ni caído”. Javier Gil Navarro también confirmó que el diálogo entre las dirigencias está en marcha.
La identidad que reclama el entrenador
Más allá de los nombres, Yarroch puso el foco en un problema que trasciende los refuerzos. “Yo creo que lo más preocupante no son solo las derrotas, porque los resultados te terminan marcando. Los equipos de Coudet tenían una identidad futbolística. El Central de Coudet y el Racing de Coudet tenían un estilo. Este River no tiene el rasgo del entrenador, no se identifica como un equipo de Coudet”, analizó.
El periodista insistió en que el equipo no muestra la impronta que caracterizó a los planteles dirigidos por el Chacho en sus ciclos anteriores. “Vamos a ver si puede cerrar todo, porque no es sencillo”, agregó Yarroch en la misma intervención radial.
Por eso la urgencia con el mercado. River ya sumó seis caras nuevas en este receso, pero acumula un arranque de semestre con dos caídas y la herida abierta de aquella final perdida ante Belgrano que estiró a tres años la sequía de títulos. “Hay poca paciencia”, repitió Yarroch, y la dirigencia movió fichas. Barco es el apellido que ilusiona, aunque las negociaciones recién empiezan y el club sabe que cerrarlas “no es sencillo”.
