(BUENOS AIRES).- Exequiel Zeballos no fue marginado del grupo y “continúa entrenándose con normalidad” en Boca Juniors, aunque integra el lote de futbolistas que no serán tenidos en cuenta por Rodolfo Arruabarrena en esta etapa. La situación del Changuito genera ruido puertas adentro del club.
“La postura de Arruabarrena marca un cambio importante en la consideración del atacante, que supo ser una de las grandes promesas del club”, explicó el periodista Lucho Cofano en Azzen Stream. La decisión no implica una salida inmediata, pero “sí deja abierta la puerta a una posible transferencia o cesión en este mercado de pases, especialmente si aparece una oferta que convenza a todas las partes”.
El delantero arrastra una pérdida de protagonismo por “la falta de continuidad en los últimos meses y algunas decisiones tácticas” que influyeron en su desplazamiento del equipo. Con el mercado activo en Boca y la llegada de refuerzos, varios jugadores quedaron en una situación incómoda. El propio entrenador busca perfilar un plantel con otras características y nombres.
A ese contexto se suma que el contrato de Zeballos con el Xeneize todavía no se renovó y las negociaciones están estancadas. La falta de avances en la firma de una extensión abre la posibilidad de una venta en este mismo mercado. En ese marco, el Spartak de Moscú contactó directamente al entorno del jugador y avanzó con una oferta verbal cercana a los 9 millones de dólares.
Boca, sin embargo, no está dispuesto a desprenderse del Changuito por una cifra menor a la cláusula de rescisión, fijada en 20 millones de dólares. La propuesta del equipo de la capital rusa quedó lejos de ese número, lo que hace difícil un acuerdo en el corto plazo. En el círculo del extremo son conscientes de esa postura dirigencial.
Por ahora, Zeballos entrena a la par del grupo con un mensaje claro: deberá ganarse un lugar en la consideración de Arruabarrena o analizar una salida para retomar ritmo y continuidad. La determinación del cuerpo técnico no es un apartamiento formal, pero sí lo coloca en la rampa de transferencias si llega una propuesta que satisfaga las pretensiones del club.
El futuro del delantero podría definirse en las próximas semanas, mientras el Vasco ajusta el plantel de Boca de cara al segundo semestre y el mercado de pases sigue ofreciendo alternativas para un jugador que no quiere quedarse sin rodaje.
