(BUENOS AIRES).- “Esa es mi marca registrada”, dijo Álvaro Montero en julio de 2025, cuando todavía estaba en Vélez. El arquero colombiano ya mostró ese recurso dos veces en pocos días con Boca: primero ante Recoleta, en la Sudamericana, y luego frente a Racing, con lanzamientos de mano que generaron ataques peligrosos.
El lanzamiento largo con la mano permite transformar una pelota recuperada en una situación de gol en apenas segundos. La particularidad de Montero empezó a llamar la atención casi tanto como sus atajadas, porque el saque no queda limitado a una salida defensiva: también puede convertirse en el inicio inmediato de una jugada ofensiva.
La primera muestra reciente apareció ante Recoleta en la Sudamericana. Montero cortó un centro y, sin perder tiempo, lanzó con la mano una pelota larguísima que encontró a Sebastián Villa, en una acción que llevó la pelota desde el arco hasta el campo rival en pocos segundos. La jugada fue destacada por la cuenta oficial del torneo y por los hinchas en las redes sociales. La Conmebol la acompañó con el mensaje: “¡Montero y un laaaaaaaargo pase con la mano!”.
La acción ante Racing tuvo una secuencia todavía más desarrollada. El domingo, Montero volvió a cortar un centro y salió rápido con otro lanzamiento con la mano; el saque lo recibió Velasco, quien cambió de frente para Villa. El delantero vio el pique de Enner Valencia, que atacó el espacio y terminó definiendo ante el achique de Cambeses. La jugada no terminó en gol, pero la contra se generó íntegramente desde el saque del arquero.
Una marca que Álvaro Montero trae de Colombia
La historia del recurso no empezó en Boca. Álvaro Montero lo trae de Colombia y lo reconoce como una característica propia de su juego. La capacidad para lanzar desde el arco, con la mano o con el pie, formó parte de sus herramientas mucho antes de sus apariciones recientes con el equipo xeneize.
En julio de 2025, cuando todavía estaba en Vélez, la prensa de su país le preguntó por ese saque largo. El arquero aclaró que hasta entonces no había podido sacarle provecho, pero definió el recurso con una frase breve: “Esa es mi marca registrada”. La declaración resume el lugar que ese lanzamiento ocupa dentro de su estilo.
Los años en Millonarios fueron el principal escenario para desarrollar esa faceta. Allí, los saques largos de Montero eran una herramienta ofensiva habitual: buscaba directamente a los delanteros o a los extremos y varias veces puso a correr a sus compañeros desde el arco. En 2023, uno de esos envíos encontró a Leonardo Castro con espacio ante Atlético Nacional y terminó en un golazo de vaselina del delantero.
La relación entre el arquero y ese tipo de pase también quedó expuesta en noviembre de 2024. Después de que un saque suyo terminara en asistencia para Leonardo Castro contra Santa Fe, Montero explicó entre risas: “Lo que pasa es que Gamero (el DT) no me deja hacer esos pases tan seguidos. Pero cuando se presenta la oportunidad, trato de aprovecharla”. La frase mostró que el recurso tenía un límite táctico, pero también que seguía disponible cuando la jugada lo permitía.
La trayectoria de Montero confirma que sus envíos largos no son una improvisación ni una rareza surgida con la camiseta de Boca. El arquero lleva años usando su capacidad para lanzar desde el arco como una herramienta de ataque, a veces con el pie y otras con la mano. Después de los episodios ante Recoleta y Racing, esa marca personal volvió a quedar expuesta y ya forma parte de las imágenes recientes de su juego en Boca.
