(BUENOS AIRES).- “Adam Bareiro continúa recuperándose de su problema lumbar y, por el momento, no existe un plazo definido para su regreso a las canchas”. La frase refleja la incertidumbre que atraviesa Boca en el arranque del ciclo de Rodolfo Arruabarrena, quien ya sabe que no podrá contar con el delantero paraguayo en el corto plazo.
Bareiro arrastra una hernia de disco lumbar y su recuperación viene siendo más lenta de lo esperado. Recibió un bloqueo y por ahora decidió no operarse. Empezó a hacer trabajos muy livianos en el campo, pero todavía está lejos de entrenarse a la par del plantel. “Lo que inicialmente parecía ser una recuperación por una lesión muscular terminó acompañado por un inconveniente lumbar que modificó completamente los tiempos previstos”, explicaron desde el entorno del futbolista.
La situación preocupa especialmente al Vasco porque necesita un centrodelantero para afrontar el calendario exigente que se viene. El entrenador había encontrado en Bareiro una pieza que podía rendirle, pero la lesión lo dejó fuera de combate justo cuando empezaba a asentarse. El paraguayo no juega desde mayo y desde el cuerpo técnico ya asumieron que tendrán que esperar su evolución antes de pensar en una reincorporación definitiva.
El caso tiene similitudes con el cuadro que atravesó Edinson Cavani, aunque cada recuperación tiene sus propios tiempos y en Boca prefieren manejarse con mucha cautela para evitar una recaída. La prioridad es que Bareiro vuelva únicamente cuando esté realmente preparado, sin apurar los plazos. Mientras tanto, realiza tareas de baja intensidad y no tiene fecha concreta de retorno.
La apuesta por Valencia y la puesta a punto pendiente
Con la incertidumbre sobre Bareiro, Boca salió al mercado y apostó por Enner Valencia para reforzar el ataque. “Ante la imposibilidad de conocer cuándo podrá volver Bareiro, el Xeneize apostó por Enner Valencia para reforzar el ataque y darle al Vasco una alternativa de jerarquía”, señalaron desde el club. Sin embargo, el ecuatoriano tampoco está en condiciones de asumir la titularidad de inmediato: no hizo una pretemporada completa y el cuerpo técnico decidió llevarlo de manera progresiva, con una puesta a punto física antes de exigirle los 90 minutos.
Arruabarrena tendrá que administrar con cuidado sus opciones ofensivas durante las próximas semanas. Mientras Bareiro sigue trabajando de manera diferenciada y sin fecha de vuelta, Valencia acelera su preparación para quedar a disposición. El Vasco ya había advertido que la recuperación del paraguayo podía extenderse y, ante la falta de certezas, el club tuvo que moverse rápido en el mercado.
Por ahora, Valencia y Merentiel son las principales alternativas en el ataque. La incertidumbre no pasa solamente por cuándo regresará el paraguayo, sino por cómo responderá físicamente cuando pueda volver a entrenarse con normalidad. En Boca no quieren cometer el error de acelerar los tiempos y provocar una nueva lesión, por lo que el cuerpo técnico prefiere manejarse con cautela. Hasta que Bareiro reciba el alta, el entrenador deberá esperar y seguir buscando soluciones con lo que tiene a mano.
