(BUENOS AIRES).- “Hoy ganamos haciendo un partido inteligente, sin abusar de los nervios. Teníamos más para perder que ganar, pero no nos desesperamos y fuimos superiores en la eliminatoria”, sostuvo Rodolfo Arruabarrena después de que Boca asegurara el pasaje a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El entrenador elogió el trabajo de sus dirigidos tras la victoria y valoró la clasificación por la forma en que el equipo resolvió un cruce con mucho en juego.
Boca se sintió cómodo desde el comienzo, impuso condiciones y generó situaciones antes de abrir el marcador. Esa lectura fue central en el análisis de Arruabarrena, que relacionó el dominio de la primera parte con la superioridad mostrada durante ese tramo. “Felicito a los jugadores por el partido que hicieron. Desde el primer momento nos sentimos cómodos dentro del campo”, afirmó el técnico en conferencia de prensa. También entendió que, pese a algunos errores, el equipo nunca perdió el control del desarrollo.
La ventaja construida en la primera mitad le permitió al equipo administrar esfuerzos y mirar los compromisos que vienen. Arruabarrena explicó que el desarrollo le dio margen para tomar decisiones sin descuidar el resultado: “Tuvimos control del partido, tuvimos situaciones antes del primer gol y nos fuimos al descanso con diferencia de dos goles”. El entrenador vinculó ese marcador con la posibilidad de cuidar el físico de algunos futbolistas y preparar el regreso a la competencia local.
Las bajas obligaron a modificar algunas piezas y abrieron espacio para futbolistas que no habían tenido tantos minutos durante la temporada. Arruabarrena destacó en particular que pudo darle descanso a Tomás Aranda, quien venía acumulando una importante cantidad de minutos. Leonardo Flores no tuvo participación, mientras que Facundo Herrera debutó y quedó entre las novedades que dejó el encuentro. La respuesta de esas alternativas fue uno de los puntos que el entrenador se llevó de la clasificación.
Los jugadores con menos rodaje recibieron una oportunidad en un contexto condicionado por las ausencias y, de acuerdo con la evaluación del entrenador, respondieron. Arruabarrena recordó que había planteado esa necesidad después de la derrota frente a Riestra: “Había bajas importantes y cuando perdimos con Riestra dije que el grupo esté atento y que los chicos que no tuvieron tantos minutos aprovecharan su oportunidad”. La indicación, explicó, apuntaba a que el plantel estuviera preparado cuando llegara su momento. “En líneas generales el equipo estuvo bien, con rendimientos altos”, sostuvo.
Arruabarrena también puso el acento en la madurez para atravesar una eliminatoria en la que Boca tenía más para perder que para ganar. El equipo no se desesperó, sostuvo el control y terminó imponiéndose en el cruce, una conclusión que el técnico resumió al definir la actuación como inteligente. Su evaluación vinculó el resultado con la manera de conseguirlo: para el entrenador, el avance a cuartos se explicó por la superioridad que Boca mostró durante la eliminatoria.
La clasificación a cuartos de final le permitió al cuerpo técnico comprobar que cuenta con variantes para afrontar un calendario exigente. El avance también dejó una tarea inmediata: recuperar energías y trasladar la confianza al torneo local. “Ahora a descansar y pensar en la Liga, que tenemos que sumar de a tres ante un rival muy importante”, concluyó Arruabarrena. Boca cerró así una jornada positiva y deberá volver rápidamente a la competencia doméstica para buscar los tres puntos.
