(BUENOS AIRES).- “Son situaciones que se repiten, cometemos errores que nos cuestan muy caro, errores tontos”, dijo Rodolfo Arruabarrena después del empate 2 a 2 de Boca frente a Newell’s en Rosario por el Torneo Clausura 2026. El entrenador no ocultó su bronca por el rendimiento del equipo, que había arrancado ganando pero se lo dieron vuelta en el primer tercio del segundo tiempo.
El Vasco identificó un tramo puntual de desconcentración. “Tuvimos 15 minutos de errores tontos, errores muy tontos a este nivel que nos cuestan mucho y más en la situación que venimos. En lo futbolístico estoy más tranquilo, se vio una idea, hubo bastantes asociaciones”, analizó. A pesar de la autocrítica, rescató que el funcionamiento colectivo mostró signos de mejora.
Con un agosto cargado de compromisos por delante, Arruabarrena fue claro sobre las urgencias. “Sabía que iba a tener un mes cargado, nos tenemos que enfocar en esos errores que nos están costando demasiados partidos”, advirtió. Boca acumula actuaciones irregulares en el torneo y la seguidilla de partidos no da respiro para lamentos.
La respuesta a Riquelme
La conferencia del DT tuvo un condimento extra: las declaraciones previas de Juan Román Riquelme. El presidente de Boca había sido crítico en Rancagua, tras la clasificación por penales ante O’Higgins en la Copa Sudamericana. “No te pueden hacer un gol de lateral, eso no tiene que ver con lo anímico o la confianza”, había dicho Riquelme, marcando que los errores puntuales no admitían justificativos anímicos.
Consultado por esas palabras, Arruabarrena respondió con un mensaje directo. “Son 15 minutos capaz de desconcentración, de pensar que no va a pasar esto, no hacer el esfuerzo para cubrir un espacio. Reacción hay, y lo hubo”, sostuvo. Y agregó: “Anímicamente sí son palos, pero estamos en Boca y tenemos que levantar, no hay tiempo para el lamento sí para el trabajo”.
El técnico coincidió en parte con el diagnóstico presidencial sobre los errores que no deben repetirse, aunque valoró que el equipo tuvo carácter para rescatar un empate que parecía perdido y que incluso pudo haberse llevado los tres puntos en el final. La igualdad llegó sobre el cierre del partido, cuando Boca ya no encontraba la pelota y el partido se le escapaba.
Boca sigue sin encontrar regularidad y Arruabarrena sabe que el margen de error se reduce con un calendario exigente. El foco, según remarcó, está puesto en corregir las distracciones que vienen costando puntos en el Torneo Clausura y que lo alejan de la pelea por los primeros puestos.
