(BUENOS AIRES).- “Con Miguel lo estamos hablando: no es su posición o la más cómoda, pero ha trabajado bien”, dijo Rodolfo Arruabarrena al explicar por qué mantuvo a Miguel Merentiel como referencia ofensiva de Boca ante Newell’s. El entrenador destacó el esfuerzo del delantero uruguayo y aseguró que cumplió una función importante dentro del esquema, pese a jugar fuera de su lugar natural.
El Vasco reconoció que el atacante no está jugando en el puesto donde más cómodo se siente, aunque valoró su compromiso y su capacidad para adaptarse a las necesidades del equipo. La lesión de Adam Bareiro y la búsqueda de un nuevo centrodelantero en el mercado obligaron al técnico a recurrir a diferentes alternativas para sostener la ofensiva. Merentiel fue utilizado como referencia para fijar centrales y generar espacios, una tarea que no siempre brilla en las estadísticas.
“Se movió bien, tuvo situaciones, fijó muchas veces a los centrales”, detalló Arruabarrena. Y puso un ejemplo concreto: cuando la pelota circulaba por el sector opuesto, el uruguayo distraía a Gianetti para que Leonardo Flores pudiera atacar la espalda de la defensa de Newell’s. “Cuando estaba la pelota del otro lado, distraía a Gianetti y buscábamos la espalda con Leo Flores”, agregó.
El técnico también explicó por qué lo reemplazó en el segundo tiempo. La salida de Merentiel no fue por un bajo rendimiento, sino por una decisión táctica para modificar el funcionamiento del equipo. De hecho, contó Arruabarrena, el delantero se resistió a dejar la cancha pese al cansancio: “Después del cambio estaba cansado pero quería seguir jugando”. Para el entrenador, esa muestra de compromiso es una señal positiva dentro de un plantel que necesita que todos sus jugadores aporten.
La situación de Merentiel refleja la necesidad de Boca de sumar un centrodelantero natural. Mientras el mercado de pases sigue abierto, el cuerpo técnico evalúa opciones para reforzar la ofensiva. La versatilidad del uruguayo es una herramienta valiosa, pero el propio Arruabarrena dejó en claro que no es su ubicación ideal.
La aparición de juveniles como Tomás Aranda y Leonardo Flores le dio nuevas variantes al equipo, aunque el cuerpo técnico considera que se necesita mayor profundidad y competencia en ataque. El Vasco confía en sus jugadores y busca sacarles el máximo rendimiento, incluso cuando los pone en roles no habituales. En el caso de Merentiel, la idea es seguir trabajando para que pueda aportar desde el lugar que le toque ocupar.
Boca afronta un calendario exigente y el desafío de Arruabarrena será encontrar el equilibrio entre aprovechar las virtudes de su plantel y conseguir los refuerzos necesarios para elevar el nivel del equipo. Por lo pronto, Merentiel demostró que puede cumplir cuando el equipo lo necesita, aun fuera de su zona de confort.
