(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena mantiene algunas incógnitas para definir el once de Boca que este miércoles recibirá a Estudiantes por la fecha del Torneo Clausura. La premisa del entrenador, en medio de una seguidilla de partidos, es clara: "cambiar lo menos posible" para que el equipo empiece a ganar y protagonice el certamen desde la tabla de posiciones.
A diferencia de otros ciclos, el Vasco toma la decisión de cada formación en las horas previas al pitazo inicial. La rotación masiva que dispuso en el debut liguero ante Riestra no será una costumbre en su gestión, aunque el duelo frente al Pincha servirá como un parámetro concreto de cuánto dosificará cargas con Vélez a la vuelta de la esquina y el primer partido de la serie ante Recoleta menos de una semana más tarde.
En la mitad de la cancha aparece la principal duda. Leandro Paredes podría descansar y, si no juega, iría al banco de suplentes. La decisión del cuerpo técnico pasa por resolver quiénes, entre Paredes, Santiago Ascacibar y Milton Delgado, ocuparán los dos lugares del mediocampo.
De mitad de cancha hacia adelante, en cambio, parece menos probable que haya variantes porque Tomás Aranda, Leonel Flores, Sebastián Villa y Miguel Merentiel ya rotaron en los últimos tres encuentros y se perfilan para seguir.
La defensa sí podría mostrar algunas modificaciones. Leandro Lozano reúne chances de volver a la titularidad, mientras que Lautaro Blanco —el único jugador que no salió del once— sería reemplazado por Malcom Braida. A su vez, Ayrton Costa, otro de los que sumó muchos minutos, podría cederle su lugar a Marco Pellegrino.
Para adentro
Rodolfo Arruabarrena se asume en esta etapa más como un seleccionador que como un entrenador y no quiere dar pistas. Para el Vasco, lo menos importante es preanunciar cómo jugará su equipo por fuera del vestuario. La "verdadera inyección de confianza no piensa darla a través de la información", según su postura, convencido de que el golpe anímico que necesita Boca se construye puertas adentro y no con titulares confirmados de antemano.
El equipo viene de igualar 2 a 2 ante Newell’s en Rosario y necesita sumar de a tres para afirmarse en el torneo. Por eso, más allá de los matices tácticos o los nombres, la obligación ante Estudiantes es imponerse en casa para llegar con otro aire a los choques inmediatos contra Vélez y Recoleta. La comparación entre el once que ponga en cancha y el que jugó el domingo permitirá sacar conclusiones sobre la impronta del entrenador en este tramo exigente del calendario.
