(BUENOS AIRES).- “Lo que me interesa es que la gente se identifique con el equipo”, dijo Rodolfo Arruabarrena tras la victoria de Boca por 3 a 1 sobre Deportivo Recoleta, en el partido de ida por la Copa Sudamericana disputado en el estadio Tomás Adolfo Ducó.
El entrenador explicó que su principal objetivo desde que asumió es que los hinchas vuelvan a sentirse representados por un equipo protagonista e intenso. “Me hubiese gustado terminar con algún golcito más”, reconoció, en referencia a los 34 remates que ejecutó Boca, ocho de ellos directamente al arco. Arruabarrena admitió que su propuesta de adelantar líneas y tomar riesgos deja espacios para las contras, pero insistió en que ese camino es la identidad que quiere construir.
El partido había arrancado cuesta arriba con un gol en contra tras un desvío y un primer tiempo demasiado acelerado por el fervor de la gente. Arruabarrena pidió paciencia en el entretiempo y el equipo dio vuelta la historia en la segunda mitad. La expulsión de un jugador de Recoleta le permitió modificar el esquema y darle mayor peso ofensivo: el ingreso de Sebastián Villa por Lautaro Blanco fue una de las claves de la remontada y para estirar la diferencia.
De cara a la revancha en Paraguay, el técnico fue directo: “Te aseguro que vamos a tratar de ganar el partido”. Lejos de especular con la ventaja, Arruabarrena quiere que Boca mantenga la misma mentalidad y no se conforme con administrar un resultado. El 3 a 1 le da cierta tranquilidad, aunque sabe que la serie todavía no está definida.
El capitán Leandro Paredes respaldó la postura del entrenador. “La idea del entrenador es clara”, afirmó, y destacó que el equipo va “de menor a mayor”. Las declaraciones del referente del plantel mostraron una intención compartida dentro del vestuario.
Arruabarrena sostuvo que su objetivo de fondo no se agota en ganar partidos: quiere construir un equipo con el que los hinchas se sientan identificados y que represente en la cancha la forma de jugar que históricamente exige Boca. La victoria en el Ducó, con 34 remates y una remontada tras un arranque adverso, fue una primera muestra concreta de esa búsqueda. El Vasco valoró que sus futbolistas interpretaron lo que necesitaba el partido y respondieron con jerarquía después del descanso, cuando se acomodaron las piezas y aparecieron los espacios que Villa supo aprovechar.
Ahora el desafío será sostener esa propuesta. Boca viaja a Paraguay con la confianza del resultado y la decisión de ir a buscar el triunfo, convencido de que la identidad se forja con ambición y sin especulaciones. La actuación ante Recoleta dejó señales claras de hacia dónde quiere llevar Arruabarrena al equipo, y el propio Paredes lo resumió al señalar que el plantel avanza de menor a mayor. La revancha del próximo jueves será la primera prueba para ratificarlo.
