(BUENOS AIRES).- Santiago Ascacíbar convirtió en la victoria de Boca por 3-1 ante Deportivo Recoleta, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, y llegó a cuatro partidos consecutivos marcando goles. La racha lo metió en una lista histórica junto a Diego Maradona y otras glorias del club, una seguidilla que habitualmente está reservada para los grandes delanteros.
La racha del Ruso comenzó frente a Newell’s, continuó ante Estudiantes y Vélez y tuvo su capítulo más reciente contra el conjunto paraguayo. Ascacíbar suma cuatro partidos y cuatro goles consecutivos, un registro poco frecuente para un volante central que se consolidó como pieza fundamental para Rodolfo Arruabarrena en la recuperación.
Una lista para la historia
El dato adquiere mayor relevancia al repasar quiénes consiguieron algo similar a lo largo de la historia de Boca. Apenas un puñado de futbolistas que no eran delanteros alcanzó esta marca: además de Ascacíbar, aparecen Miguel Ángel Brindisi, Norberto Madurga, Miguel Ángel Bordón, Diego Maradona y Jorge Vázquez.
Ascacíbar comparte su registro de cuatro partidos y cuatro goles con Madurga, Bordón y Vázquez. Brindisi llegó a seis encuentros seguidos convirtiendo. Maradona marcó en cuatro partidos consecutivos durante 1981, con siete tantos en aquella racha.
En la lista histórica predominan claramente los delanteros: Jaime Sarlanga, Paulo Valentim, Rafael Pratts, Domingo Tarasconi, Roberto Cherro, Mario Evaristo, Francisco Varallo, Alfredo Rojas y Hugo Curioni, entre otros. El último antecedente de un futbolista de Boca que había conseguido marcar durante al menos cuatro encuentros consecutivos era Miguel Merentiel, quien en 2023 convirtió ante San Lorenzo, Newell’s, Estudiantes y Godoy Cruz. Ahora, Ascacíbar igualó aquella marca desde una posición completamente diferente.
El Ruso, cada vez más influyente
El caso del Ruso resulta llamativo porque su función natural está mucho más relacionada con la recuperación, la presión y el equilibrio del equipo que con la definición. Sin embargo, en los últimos partidos encontró una veta goleadora que lo transformó también en una amenaza constante cerca del arco rival. Sus goles llegaron en un momento en el que Boca necesitaba mayor regularidad y una identidad de juego bajo la conducción de Arruabarrena.
El gol ante Deportivo Recoleta fue parte de una remontada que terminó con triunfo 3-1 y le permitió al Xeneize sacar una ventaja importante pensando en la revancha. El crecimiento ofensivo del mediocampista también modifica la manera en la que los rivales deben defender a Boca: ya no alcanza con controlar a los delanteros y a los futbolistas más creativos, porque Ascacíbar aparece desde atrás con una frecuencia inesperada.
El desafío será mantener este nivel. Boca tiene por delante compromisos importantes y Arruabarrena buscará que el mediocampista continúe como protagonista sin perder las características que lo convirtieron en uno de los pilares del equipo. Por lo pronto, Ascacíbar ya hizo historia: cuatro partidos consecutivos marcando y una estadística que lo ubica junto a Maradona y otras glorias de Boca confirman que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
