(BUENOS AIRES).- Mientras Tigres de México busca a Alan Velasco como posible reemplazante de Ángel Correa, Boca ya analiza a otro atacante para reforzar su delantera. La lesión de Adam Bareiro encendió las alarmas en el club y obligó al Consejo de Fútbol a revisar distintas opciones para darle más variantes ofensivas a Rodolfo Arruabarrena.
Alan Velasco es un futbolista que gusta en la Ribera y que venía siendo seguido de cerca, pero la aparición de Tigres modificó el escenario. El equipo mexicano busca una figura tras la salida de Ángel Correa y puso sus ojos en el extremo argentino. Ante esa posibilidad, Juan Román Riquelme mantiene abiertas otras carpetas y entiende que Boca no puede depender de una sola negociación si quiere sumar jerarquía.
La prioridad de Riquelme es incorporar un futbolista ofensivo que aporte desequilibrio, gol y competencia interna, sin apresurarse a cerrar una operación que exija una inversión importante. Para el vicepresidente, el próximo refuerzo debe ser una solución inmediata y no un nombre que solo complete el plantel. Riquelme no quiere fallar en la elección y por eso estudia diferentes alternativas antes de realizar una oferta formal.
La dirigencia del Xeneize tiene claro que el ataque es una de las zonas donde necesita incorporar. La lesión de Adam Bareiro obligó al club a revisar opciones para encontrar un delantero que pueda competir por un lugar y darle más soluciones al entrenador. En ese contexto, Boca no solamente mira la situación de Velasco, sino que también estudia otros perfiles que puedan adaptarse a las necesidades del plantel.
Las alternativas que se barajan
Antes de este nuevo nombre que ya está bajo análisis, Boca había evaluado delanteros como Luciano Gondou, Lucas Passerini y David Romero, aunque las negociaciones no avanzaron por diferentes motivos. El mercado sigue abierto y la dirigencia quiere acertar con el perfil justo antes de hacer una oferta formal. La intención es que el plantel tenga mayores herramientas para afrontar la seguidilla de partidos y competir en los objetivos importantes.
Arruabarrena dejó en claro que el club sigue buscando un atacante. El entrenador reconoció que, junto al presidente, evaluaron opciones para cubrir la ausencia de Bareiro y que la institución continúa trabajando para encontrar un jugador con las características que pretenden, tanto para el centro del área como para los costados. Además del delantero centro, Boca analiza variantes ofensivas que puedan darle más profundidad al equipo.
Si Tigres avanza con fuerza por Velasco, Boca deberá decidir si acelera por el extremo o concentra sus esfuerzos en las otras alternativas disponibles. Mientras tanto, la situación del extremo sigue siendo seguida de cerca. El mercado de pases entró en una etapa decisiva y en el club saben que cada movimiento puede ser determinante.
Los próximos días serán claves. Riquelme sigue moviéndose para darle a Arruabarrena una nueva variante en ataque y encontrar ese jugador capaz de marcar la diferencia dentro del plantel. La dirigencia busca evitar errores y entiende que el próximo refuerzo debe llegar para ser una solución inmediata, con la capacidad de responder en partidos importantes y elevar el nivel ofensivo del equipo.
