(BUENOS AIRES).- "Puedo decir algo del 9 que busca Boca. Es extranjero. Tengo indicios. No jugó en Argentina", dijo Tato Aguilera. La declaración confirma el giro de Boca en el mercado de pases: la dirigencia y el cuerpo técnico descartaron las opciones locales por sus costos elevados y ahora apuntan a un centrodelantero que nunca pasó por el fútbol argentino.
El periodista que sigue el día a día del club explicó que la negociación por David Romero quedó totalmente frenada. "Tigre pidió 8 millones de dólares más Saralegui y Zenón, Boca no acepta eso, la idea del Vasco Arruabarrena es contar con Zenón", detalló. La pretensión del club de Victoria fue considerada desmedida por la directiva y el propio entrenador, que prioriza mantener en el plantel al mediocampista ofensivo.
Tampoco prosperaron los sondeos por Lucas Passerini y Luciano Gondou. Aguilera precisó los números y la postura del club: "5 millones por Passerini es mucho. 15 millones por Gondou es mucho". Ante ese escenario, el cuerpo técnico dejó en claro que no se debe pagar de más por jugadores cuyo valor de mercado no justifica las cifras exigidas.
"Boca paró la pelota. Ni Passerini, ni Romero, ni Gondou. Sienten que piden barbaridades. Quieren traer un 9, es la realidad. Pero van a esperar, me los dieron por caídos a estos tres jugadores", aseguró Aguilera. Los delanteros que estaban en carpeta hace semanas quedaron fuera de la consideración, y la búsqueda se reorientó con un criterio de austeridad que comparten tanto la dirigencia como el Vasco Arruabarrena.
La sintonía Riquelme-Arruabarrena
El periodista también contó que todos los nombres fueron conversados entre Juan Román Riquelme y Rodolfo Arruabarrena. "Cuando aparecen los números, el propio Arruabarrena dice que no gasten ese dinero. Están pidiendo mucho", reveló. La sintonía entre el presidente y el entrenador aceleró la búsqueda de una alternativa por fuera de la Liga Profesional, en un mercado donde los valores resulten más razonables para la economía del club.
Esa coincidencia no es un detalle menor: Arruabarrena avaló el freno a las negociaciones locales incluso cuando uno de los pases involucraba la salida temporal de Zenón, un jugador que el técnico quiere retener. La decisión de no inflar las arcas de otros clubes argentinos es, según describió Aguilera, una política explícita de esta gestión.
El cupo de extranjeros, la traba a resolver
La llegada de un delantero foráneo, sin embargo, no es inmediata. "La idea es traer un 9, dependerá de cómo prosigan estas negociaciones. Está la opción de un extranjero, pero hay que liberar cupo", advirtió Aguilera. Boca deberá resolver la salida de un jugador que ocupe uno de los cupos disponibles en el plantel antes de poder incorporar al apuntado, una variable que condiciona los tiempos de la negociación.
El comunicador confirmó que habrá un nuevo número 9 en el equipo, aunque todavía no trascendió la identidad del apuntado. "Tengo indicios. No jugó en Argentina", insistió Aguilera sobre el perfil del delantero que busca Boca, una pista que achica el margen de especulación y corre el foco hacia ligas del exterior. La búsqueda se concentra en un mercado que el club no suele explorar con frecuencia, lejos de los nombres que venían sonando y con los que la directiva ya dio todo por terminado.
