(BUENOS AIRES).- Boca no se retira del mercado de pases y va por otra incorporación: una vez cerrada la llegada del delantero Enner Valencia, el próximo objetivo será sumar un defensor central. La decisión la impulsó el entrenador Rodolfo Arruabarrena, que ya le transmitió a la dirigencia la necesidad de contar con un futbolista más para afrontar un semestre cargado de compromisos.
"El puesto elegido no está relacionado con el ataque, sino con una zona que el cuerpo técnico considera que todavía necesita mayor jerarquía y competencia", indicaron desde el club. La búsqueda apunta a reforzar la última línea más allá de que el plantel ya cuenta con Nicolás Figal, Ayrton Costa, Lautaro Di Lollo y Marco Pellegrino como alternativas para esa posición.
Arruabarrena entiende que la exigencia del calendario pide mayor profundidad. Boca afrontará el Torneo Clausura y la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana con una seguidilla intensa de partidos durante el segundo semestre. Si bien la prioridad inmediata es oficializar la llegada de Valencia, en Brandsen 805 ya planifican el siguiente movimiento antes del cierre definitivo de las incorporaciones.
El trabajo administrativo detrás del nuevo cupo
Para habilitar la llegada de Valencia, Boca concretó la salida de Marcelo Saracchi al fútbol de Estados Unidos y liberó así un lugar de extranjero. Pero para avanzar luego por el marcador central también fue necesario generar espacio dentro de los límites que establece el reglamento. Con ese propósito, el club decidió ceder a préstamo a dos juveniles: Santiago Zampieri continuará su carrera en Montevideo City Torque e Iker Zufiaurre jugará en Albion de Uruguay.
Ambas operaciones le permitirán al Xeneize disponer de un nuevo cupo para incorporar otro refuerzo antes del plazo límite fijado por la AFA. La dirigencia mantiene absoluta reserva sobre los posibles candidatos para reforzar la defensa. La intención es evitar que las negociaciones se filtren antes de iniciar contactos formales con los clubes involucrados.
El mensaje que baja desde el club es claro: el mercado no está cerrado y todavía falta una pieza para completar el plantel que pretende Arruabarrena. Hasta el momento no trascendieron nombres concretos, pero la búsqueda ya está en marcha y el cuerpo técnico considera que un defensor central puede darle mayor solidez al equipo en una temporada donde el margen de error será mínimo.
La dirigencia comparte ese diagnóstico y buscará aprovechar los días que quedan de mercado para satisfacer el último pedido del entrenador. El objetivo es terminar de darle forma a un plantel con la profundidad necesaria para pelear en todos los frentes, desde las competencias locales hasta el certamen continental que se avecina en la segunda mitad del año.
