(BUENOS AIRES).- Boca liberó un cupo en su plantel con la cesión de Iker Zufiaurre a Albion de Uruguay. El préstamo, por un año y sin opción de compra, le permite al club incorporar hasta el próximo 2 de septiembre mientras gana tiempo para la búsqueda del delantero de jerarquía que pretende el entrenador Rodolfo Arruabarrena.
El delantero juvenil no contaba con demasiado espacio dentro de la consideración del cuerpo técnico. La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, entendió que una cesión podía ser beneficiosa para su crecimiento y, al mismo tiempo, liberar un lugar que se volvió prioritario para sumar un atacante. Zufiaurre era uno de los futbolistas con menos minutos en la mira de Arruabarrena, en un plantel numeroso y con varias alternativas en ataque.
La prioridad del ‘9’
La salida de Zufiaurre es clave para que Boca avance en el mercado. La prioridad es sumar un delantero de jerarquía y los nombres de Enner Valencia y Ezequiel “Chimy” Ávila aparecieron en el radar durante este mercado. La dirigencia necesita concretar ese refuerzo antes de la fecha límite para usar el cupo liberado, el 2 de septiembre.
La operación no contempla una opción de compra, por lo que Zufiaurre deberá volver al club al finalizar el préstamo y será evaluado nuevamente. La idea no es desprenderse definitivamente de un futbolista con proyección, sino permitirle competir con mayor frecuencia en el fútbol uruguayo y regresar con más rodaje. El Xeneize sigue de cerca el desarrollo de sus juveniles y la apuesta es que el atacante sume minutos y experiencia en otro contexto competitivo.
El movimiento se suma al de Marcelo Saracchi, quien también dejó la institución rumbo al Houston Dynamo. Con ambas salidas, Boca gana margen para seguir ordenando la estructura del plantel de Arruabarrena y apuntar a los apellidos que pretende sin resignar control sobre sus jóvenes. La partida del lateral izquierdo ya le había dado al club un primer alivio en la lista de jugadores, y la cesión de Zufiaurre profundiza esa reestructuración pensada para las necesidades inmediatas del equipo.
El mercado sigue en movimiento y la dirigencia continúa tomando decisiones para llegar al cierre del libro de pases con un plantel equilibrado y con las incorporaciones que considera necesarias. Ahora, el juvenil tendrá el desafío de mostrarse en Uruguay y aprovechar la oportunidad. Para Boca, la operación resuelve dos frentes: libera espacio en el presente sin perder el control sobre un futbolista que buscará volver con más experiencia.
