(BUENOS AIRES).- Boca tiene ocupadas las seis plazas disponibles para futbolistas extranjeros y esa situación condiciona el regreso de Nahitan Nández. El mediocampista uruguayo podría quedar libre de Al-Qadsiah y tiene interés en volver, pero el club no puede incorporarlo como extranjero mientras no genere un espacio en el plantel. La limitación rige para lo que resta del mercado de pases y obliga a resolver primero una salida antes de cerrar la llegada de otro jugador del exterior.
Los lugares están ocupados por Ángel Romero, Carlos Palacios, Sebastián Villa, Álvaro Montero, Leandro Lozano y Enner Valencia. La llegada del delantero ecuatoriano terminó de completar el cupo, y Boca ya lo incluyó en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana. Con el cupo completo, cualquier nueva incorporación que no tenga nacionalidad argentina deberá esperar a que se libere una de las plazas existentes. Esa condición alcanza a los nombres que la dirigencia evalúe durante este tramo del mercado.
Nahitan Nández aparece como una alternativa que vuelve a tomar fuerza para Boca. Juan Román Riquelme considera al mediocampista uruguayo, mientras que Rodolfo Arruabarrena podría interesarse en él por su polifuncionalidad. La posibilidad de que quede libre de Al-Qadsiah y su interés en regresar sostienen la expectativa alrededor de su nombre. Sin embargo, ese interés no alcanza para convertir la alternativa en un refuerzo confirmado: antes debe aparecer un cupo disponible.
La condición afecta directamente cualquier negociación por un futbolista extranjero. Un acuerdo contractual no alcanza para cerrar la operación, porque Boca debe liberar primero uno de los cupos existentes. Mientras las seis plazas sigan ocupadas, el club no puede incorporar a Nández como extranjero sin generar previamente un espacio. Por eso, el regreso del uruguayo queda atado a una salida anterior y no puede concretarse bajo las condiciones actuales.
Sebastián Villa aparece entre los jugadores que podrían generar movimientos, aunque por ahora continúa formando parte del plantel. La dirigencia deberá seguir su situación si surge una propuesta concreta durante los últimos días del mercado. El mismo análisis alcanza a los otros cinco extranjeros que ocupan las plazas, porque cualquiera de ellos podría dejar un lugar disponible para una incorporación. Las alternativas previstas para una salida son una transferencia, un préstamo o una rescisión contractual.
Rodolfo Arruabarrena pidió soluciones especialmente para la defensa, mientras Boca analiza alternativas para distintas posiciones. La búsqueda de refuerzos puede incluir a un jugador extranjero, pero en ese caso la dirigencia tendrá que resolver antes la falta de una plaza. El cupo completo no impide que el club estudie nombres o avance en conversaciones, aunque sí condiciona la posibilidad de concretar la llegada. La prioridad defensiva que planteó Arruabarrena queda así vinculada a la situación del cupo.
La dirigencia de Boca deberá definir si alguno de los seis extranjeros tiene posibilidades de marcharse antes de avanzar con Nahitan Nández o con otro refuerzo del exterior. Las opciones para liberar un lugar ya están identificadas: transferencia, préstamo o rescisión contractual. Hasta que una de esas salidas se concrete, Boca solo podrá incorporar a otro futbolista extranjero cuando se libere una plaza; de lo contrario, cualquier nueva incorporación deberá tener nacionalidad argentina. El regreso de Nández queda condicionado a esa decisión previa del club.
