(BUENOS AIRES).- «Si después existe la posibilidad de prestar alguno afuera y podemos traer alguno, siempre vamos a estar disponible», afirmó Juan Román Riquelme días atrás. Esa declaración es la hoja de ruta de Boca en este mercado de pases, en el que ya le acercaron una lista de al menos ocho centrodelanteros. Sin embargo, la dirigencia fijó una prioridad: esperar la evolución de la lesión de Adam Bareiro antes de avanzar por un refuerzo.
Entre los atacantes que fueron ofrecidos al Xeneize a través de representantes figuran Gabriel Ávalos, Álex Arce, Pablo Vegetti, Ezequiel Ávila, Tomás Molina, Guido Carrillo, Ignacio Russo y Mauro Icardi. Uno de los casos más llamativos es el de Ezequiel Ávila, quien tiene el pase en su poder y fue acercado al club como una alternativa libre.
La lesión que define todo
Adam Bareiro se sometió a un bloqueo en la zona lumbar a raíz de la hernia de disco que padece. Si el tratamiento hace el efecto esperado, el delantero paraguayo podría volver a jugar en alrededor de 21 días, después de un reacondicionamiento físico. En cambio, si la evolución no es favorable, deberá ser operado y el tiempo de inactividad se estiraría a dos meses.
La postura de la dirigencia es aguardar la evolución del atacante antes de tomar una decisión. Si Bareiro no responde al bloqueo y tiene que pasar por el quirófano, Boca acelerará la búsqueda de un centrodelantero durante agosto. La resolución se conocería esta misma semana.
Boca ya había tenido charlas por otros nombres antes de que llegara esta catarata de ofrecimientos. David Romero, Luciano Gondou y Lucas Passerini estaban en el radar, pero las negociaciones no prosperaron. Romero, de hecho, tiene encaminada su transferencia al Parma de Italia.
El presidente Riquelme también había sido crítico con el rendimiento del equipo tras la clasificación por penales ante O’Higgins por la Copa Sudamericana. «No te pueden hacer un gol de lateral», lanzó. Y enseguida completó: «Nosotros siempre intentamos hacer los entrenadores quieren. El quería un lateral derecho, un arquero, Villa cumplía las cosas que él quería como delanteros. Estábamos bastante bien hasta que nos aparecieron las molestias del alguno muchachos. Si después existe la posibilidad de prestar alguno afuera y podemos traer alguno, siempre vamos a estar disponible».
Boca sigue expectante. La evolución de Bareiro en los próximos días definirá si el club sale o no al mercado por uno de los tantos goleadores que ya aparecen en la mesa de la dirigencia.
