(BUENOS AIRES).- Un futbolista del plantel de Boca perdió espacio en la consideración de Rodolfo Arruabarrena y podría emigrar en las próximas semanas, con tres clubes que ya preguntaron por su situación. La definición de su futuro, ya sea una transferencia definitiva o un préstamo, asoma como posible antes del cierre del mercado de pases.
Desde la llegada de Arruabarrena, el jugador no logró convertirse en una pieza importante dentro del equipo. La cantidad de alternativas en su puesto y la competencia interna que armó el cuerpo técnico redujeron sus oportunidades, lo que lo dejó relegado en la lista de prioridades del entrenador.
La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme analiza ahora los pasos a seguir. Según la documentación disponible, la cúpula del fútbol xeneize estudia "si conviene desprenderse del futbolista de manera definitiva o si una cesión puede ser una alternativa para que gane minutos y vuelva con otro panorama".
Para el Xeneize, una salida liberaría espacio en el plantel y abriría la puerta a nuevos movimientos. El club mantiene como prioridad sumar un delantero centro, una de las posiciones que Arruabarrena marcó como necesaria para reforzar. Ese foco concentró los esfuerzos de la dirigencia en incorporar antes de resolver otras situaciones.
Mientras tanto, los tres equipos que siguen de cerca al jugador consideran que, con mayor continuidad, podría recuperar su mejor versión en un contexto distinto al actual. Las consultas ya llegaron y el interés se mantiene firme, aunque todavía no hubo ofertas formales que obliguen a una definición inmediata.
Un lugar que se fue diluyendo
El futbolista en cuestión llegó al club con expectativas, pero no pudo consolidarse como una alternativa frecuente dentro del equipo. La falta de minutos se profundizó con el correr de los partidos y hoy "ya no cuenta con la misma consideración que cuando llegó al club".
La competencia interna en su puesto resultó determinante. Boca tiene variantes que están por delante en la consideración del cuerpo técnico, y las oportunidades del jugador fueron disminuyendo de manera progresiva. Cada convocatoria lo encontró más lejos de la formación titular, un síntoma que encendió las alarmas sobre su futuro.
El propio futbolista deberá decidir si apuesta a pelearla desde atrás en un plantel con mucha competencia o si acepta una salida que le garantice el protagonismo que hoy no encuentra. Arruabarrena fue claro sobre sus necesidades para el plantel y pidió refuerzos en diferentes sectores, lo que achicó aún más los márgenes para quienes no son prioridad.
El desenlace se espera antes del cierre del libro de pases. Con el mercado todavía activo y tres alternativas sobre la mesa, Boca apura definiciones para un jugador que quedó fuera del plan del entrenador y busca nuevos horizontes.
