(BUENOS AIRES).- Boca Juniors continuará utilizando el estadio Tomás Adolfo Ducó como local mientras avanzan las obras en La Bombonera. El próximo compromiso frente a Deportivo Recoleta también se disputaría en la cancha de Huracán, una decisión que obliga al Xeneize a mantener su adaptación a una sede alternativa.
La dirigencia de Boca tomó esta determinación debido a las obras que se realizan en su estadio, principalmente relacionadas con el mantenimiento del campo de juego y mejoras estructurales. Por ese motivo, el club ya había trasladado el encuentro ante Estudiantes de La Plata al Ducó y ahora analiza repetir la medida para recibir a Deportivo Recoleta.
Desde el club buscan evitar que el césped de La Bombonera vuelva a presentar problemas y priorizan que el equipo pueda regresar a su casa con una cancha en condiciones óptimas. La intención de la dirigencia es que esta situación sea transitoria y que el plantel pueda volver pronto a Brandsen 805.
El Tomás Adolfo Ducó, propiedad de Huracán y ubicado en Parque Patricios, cuenta con una capacidad superior a los 48 mil espectadores. Ya fue utilizado por Boca en compromisos recientes y se consolidó como la alternativa del Xeneize durante este período de trabajos en su estadio.
La mudanza genera un desafío extra para la organización, principalmente por la logística que implica cambiar de sede. El traslado del plantel, la distribución de entradas y la asignación de ubicaciones para los socios son algunos de los detalles que Boca debe ajustar para cada partido que dispute fuera de La Bombonera.
El cambio de escenario vuelve a abrir el debate entre los hinchas sobre la importancia de recuperar cuanto antes la localía habitual. La Bombonera representa uno de los grandes símbolos del club y los socios esperan poder volver a disfrutar de los partidos allí una vez finalizadas las tareas programadas.
Para el equipo de Rodolfo Arruabarrena, el encuentro ante Deportivo Recoleta será otro desafío. Jugar como local en una cancha diferente implica modificar rutinas, aunque el objetivo principal es mantener la competitividad. El cuerpo técnico continúa trabajando en la conformación del plantel y en la búsqueda de mejorar el rendimiento del equipo mientras llegan refuerzos y se definen movimientos del mercado de pases.
Deportivo Recoleta, por su parte, buscará dar el golpe en un estadio ajeno. Boca deberá defender su localía sin sentir el calor de su gente, en una realidad poco habitual para un club acostumbrado a hacerse fuerte en su templo de Brandsen 805.
La prioridad de la dirigencia es que las obras avancen correctamente y sin contratiempos. Hasta que eso suceda, el Ducó seguirá siendo el hogar temporal del Xeneize, con la particularidad de sumar un nuevo capítulo en la historia de un equipo que transitoriamente hace las veces de local lejos de La Bombonera.
