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La clave del buen nivel de Boca: de gastar 16 millones a un cambio de mentalidad

 

Boca invirtió más de 16 millones de dólares y apuesta a los juveniles para recuperar protagonismo.

 
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(BUENOS AIRES).- “El Vasco nos cambió la mentalidad. La idea de juego, jugar a lo que queremos, a proponer todo el tiempo, a ser protagonistas y creo que lo venimos haciendo muy bien”, dijo Leandro Paredes. Boca encontró en este arranque del semestre una mejora de funcionamiento que combina un mercado de pases de más de 16 millones de dólares con una base ya existente y dos juveniles que le cambiaron la cara: Tomás Aranda y Leonel Flores.

Rodolfo Arruabarrena apenas lleva ocho partidos al frente del equipo. El club gastó más de 16 millones de dólares en incorporaciones, sin contar los suculentos contratos, para sumar a Alvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia. La explicación del andar no está solo en el mercado de pases: la base que ya había en el plantel empezó a tener un buen funcionamiento colectivo desde la llegada del Vasco.

Tomás Aranda y Leonel Flores nacieron en 2007, el año que quedó grabado en la historia azul y oro porque fue la última vez que Boca ganó la Copa Libertadores. Aranda se crió en Ciudadela y Flores en Béccar. Desde el predio de Ezeiza, el club les fue dando lugar: Aranda debutó en enero y Flores en julio.

Aranda y Flores, los dos pibes que le cambiaron la cara

Tomás Aranda tuvo su bautismo el 28 de enero ante Estudiantes en La Plata y ya acumula 30 partidos con la camiseta de Boca. Con la salida de Edinson Cavani heredó la camiseta número 10, un espaldarazo en un club presidido por Juan Román Riquelme. Marcó un solo gol, el 22 de marzo ante Instituto, y brindó 3 asistencias. Su mayor aporte estuvo en el manejo de la pelota, la conducción y la gestión del juego, partiendo por la izquierda en el primer semestre con Claudio Ubeda o suelto, como le gusta a Arruabarrena.

Leonel Flores apareció de manera estelar cuando Arruabarrena le dio una chance en el amistoso ante Atlético Paranaense, disputado el 8 de julio en Salta. Desde entonces no faltó en el equipo. Ocho días después tuvo su presentación oficial ante Sarmiento por la Copa Argentina y, salvo en la revancha ante O’Higgins en Rancagua, siempre fue titular. Se despachó con dos goles: uno contra Sarmiento, el club de Junín, y otro el martes en el estadio Tomás Ducó frente a Recoleta. El del martes fue un golazo.

El pibe de Béccar festejó al estilo Carlos Tevez, una sugerencia de Miguel Merentiel, su compañero de fórmula en la ofensiva. Tiene desenfado y velocidad en el dribbleo, pero sus referentes son cercanos. “Cuando era chico miraba al Chango, me gustaba mucho, es una cosa de locos”, dijo Flores en la zona mixta. Exequiel Zeballos es su espejo, aunque hoy no está en la consideración de Arruabarrena porque quedará libre en diciembre. Flores juega por la izquierda aprovechando la diagonal y en el gol llegó tirado levemente a la derecha, con una bomba de cachetada que se clavó arriba.

Flores dijo: “Me ayudan mucho, me piden que encare que no pierda eso, que haga lo que vengo haciendo”. Leandro Paredes lo respaldó públicamente incluso cuando no estaba en los planes del entonces entrenador Claudio Ubeda. El capitán consideró que el equipo va de menor a mayor, que tiene mucho por mejorar, pero que va por el buen camino.

Flores está en un nivel tan alto que relegó a Sebastián Villa, por quien Riquelme pagó 8.700.000 dólares, impuestos incluidos. Aranda, por su parte, apenas fue suplente en la primera fecha, ante Deportivo Riestra, el peor partido del corto ciclo de Arruabarrena, y entró en el segundo tiempo.

Milton Delgado y los otros pibes de la cantera

Milton Delgado también tuvo su momento contra Recoleta. El pibe de 21 años ya jugó 71 partidos con la camiseta azul y oro y, aunque sigue siendo joven, ya tiene brillo propio. El martes tuvo su debut en la red tras una asistencia de Villa. “No me imaginaba que mi primer gol iba a ser de cabeza por mi estatura”, bromeó Delgado, que mide 166 centímetros y se complementa bien con Paredes y Santiago Ascacibar.

Lautaro Di Lollo, de 22 años, pelea un lugar y alterna con Nicolás Figal, aunque al Vasco lo convence más por su altura. Dylan Gorosito, de 20, tuvo su chance como opción para el lateral derecho. Camilo Rey Domenech, también de 20, es muy valorado y estaba en los planes de Tigre, pero Arruabarrena se negó a cederlo.

El Vasco se apoya en los juveniles, que crecen a pasos agigantados al ritmo de la evolución de Boca.