(BUENOS AIRES).- Miguel Merentiel no será titular este sábado en la visita de Boca a Platense por la quinta fecha del Torneo Clausura. Rodolfo Arruabarrena decidió preservarlo para administrar cargas en una semana con doble exigencia.
La salida de Merentiel del once no responde a una lesión ni a una sanción. El cuerpo técnico eligió cuidarlo después del partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Deportivo Recoleta y antes del viaje a Paraguay.
En su lugar, Milton Giménez será el centrodelantero. El atacante se ganó la posibilidad de arrancar ante el Calamar y tendrá una oportunidad concreta en un equipo que presentará varias rotaciones.
La decisión de Arruabarrena está vinculada al calendario cargado que afronta el Xeneize. Boca viene de disputar la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Deportivo Recoleta y el próximo martes tendrá que viajar a Paraguay para jugar la revancha. Por ese motivo, el entrenador resolvió meter mano en la formación.
El contexto marca la decisión. Boca viene de vencer 3-1 a Deportivo Recoleta y definirá la clasificación el martes en Asunción. Arruabarrena ya encontró una base que le permitió mejorar el funcionamiento del equipo y ahora busca que sus principales piezas lleguen en buenas condiciones al tramo decisivo.
El rival también obliga a tomar recaudos. Platense llega invicto bajo la conducción de Martín Palermo y el partido en Vicente López no será sencillo pese a los cambios en el equipo xeneize. El Calamar representa un desafío exigente incluso con las modificaciones que dispuso el Vasco.
Merentiel venía siendo una de las principales alternativas ofensivas de Boca. La Bestia aparecía como una de las dudas principales en las horas previas al encuentro, y la otra opción para ocupar el puesto de centrodelantero era Milton Giménez, quien finalmente se ganó el lugar desde el arranque.
Su suplencia no implica una pérdida definitiva del puesto. Se trata de una rotación puntual para mantener competitivo al plantel y evitar que el desgaste físico termine afectando el rendimiento en una etapa importante de la temporada.
El entrenador pretende que el grupo llegue entero a la definición de la serie internacional. La rotación también representa una oportunidad para los jugadores que buscan ganarse un lugar definitivo en la consideración de Arruabarrena.
Después de Platense, toda la atención estará puesta nuevamente en la revancha ante Deportivo Recoleta. Boca intentará conseguir un resultado positivo en Vicente López sin descuidar su gran objetivo: avanzar a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
