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Ezequiel Sosa reveló el 5to refuerzo de Boca: «Que rompa el mercado»

 

El club analiza posibles salidas antes de decidir si vuelve a invertir en el mercado.

 
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(BUENOS AIRES).- “si aparece una baja, recién allí se reflotará la posibilidad de sumar otro futbolista”, explicó Ezequiel Sosa, y Boca volverá a incorporar solo si antes se produce una salida del plantel. La eventual llegada no sería para completar cupos: debería tratarse de un futbolista de peso, capaz de modificar la planificación y elevar el nivel del equipo.

Rodolfo Arruabarrena quiere reforzar el plantel, sobre todo con un marcador central, aunque no busca sumar jugadores solo para completar cupos. El entrenador también le manifestó a Juan Román Riquelme que necesita un volante mixto, pero en Boca consideran que el mediocampo está cubierto. Arruabarrena resumió esa postura al señalar que “no quiere traer por traer”. La decisión coincide con lo que el técnico viene planteando en los últimos días y mantiene a la defensa como el sector prioritario.

La ausencia de una salida mantendrá cerrado el mercado para Boca: el plantel seguirá con los nombres actuales y no habrá incorporaciones adicionales. Una transferencia, un préstamo o una rescisión podría liberar un cupo y modificar por completo la planificación. La dirigencia espera que alguno de esos movimientos se concrete antes de decidir si vuelve a invertir, porque no hay negociaciones avanzadas por ningún refuerzo y el mercado atraviesa una pausa.

Las posibles salidas que pueden cambiar el plan

Lautaro Di Lollo comenzó a ganarse un lugar con Arruabarrena y es uno de los casos que la dirigencia sigue con atención. El defensor despertó interés de Benfica, Alavés y Parma, aunque hasta el momento no hubo una oferta formal. Una eventual salida podría modificar las necesidades defensivas del entrenador, que pretende sumar un marcador central si se libera un espacio.

Marcelo Weigandt y Juan Barinaga podrían abandonar Boca a préstamo, una alternativa que tomó fuerza en las últimas horas. Los dos movimientos permitirían liberar espacios dentro del plantel y modificarían la hoja de ruta del club. La dirigencia también observa a otros futbolistas que no son considerados imprescindibles por el cuerpo técnico, aunque el caso de Di Lollo concentra una atención distinta por su lugar creciente en el equipo.

La prioridad de Boca parece estar puesta en la defensa, pese a que Arruabarrena también pidió un volante mixto. En el club entienden que el mediocampo está cubierto, por lo que la búsqueda de un central concentra la atención. Ezequiel Sosa indicó que, si aparece una baja, el eventual refuerzo “deberá tratarse de un nombre fuerte, capaz de romper el mercado”.

El próximo paso para Boca será esperar una salida que habilite un nuevo movimiento. Si consigue liberar un lugar mediante una transferencia, un préstamo o una rescisión, se abrirá nuevamente la puerta para incorporar. En ese caso, la decisión será buscar una pieza importante, no un jugador para completar el plantel. El eventual refuerzo debería representar un salto de calidad y convertirse en una pieza importante del equipo, no solamente ocupar el lugar que quede libre. Si el grupo permanece intacto, Boca cerrará el mercado con los nombres que ya tiene y no sumará a nadie más.