(BUENOS AIRES).- Boca empató 1-1 con Racing en el Cilindro de Avellaneda y extendió a diez años la espera por una victoria como visitante ante la Academia. El resultado volvió a dejar puntos en el camino para el equipo, que tuvo oportunidades en el tramo final pero no logró quedarse con los tres puntos. La racha se mantiene desde abril de 2016, cuando consiguió su último triunfo en ese estadio.
El registro desde aquella victoria marca ocho visitas de Boca a Racing sin volver a ganar. La serie incluye cuatro derrotas y cuatro empates, una distribución que muestra la dificultad del equipo para imponerse cada vez que juega en Avellaneda. La estadística atraviesa distintas temporadas, competencias, entrenadores y planteles, sin que el conjunto de la Ribera haya podido cortar la tendencia.
La última victoria en el Cilindro ocurrió el 13 de abril de 2016, por la Copa Libertadores. Boca se impuso por 1-0 con un gol de Nicolás Lodeiro, en un partido que quedó como el último antecedente favorable para el equipo en condición de visitante ante Racing. Desde entonces, cada visita terminó sin triunfos para el conjunto xeneize.
Una espera más extensa en el torneo local
El torneo local extiende todavía más la espera. La última victoria de Boca ante Racing como visitante por el campeonato argentino fue en 2014, por lo que ya pasaron más de diez años desde aquella conquista. El empate reciente no modificó esa cuenta y dejó vigente una diferencia entre los antecedentes internacionales y los partidos correspondientes a la competencia doméstica.
El partido en Avellaneda tuvo una reacción de Boca, aunque no le alcanzó para conseguir la victoria. Racing se puso en ventaja con un penal convertido por Marcos Rojo, mientras que el equipo visitante llegó al empate a través de Miguel Merentiel. Después del 1-1, Boca buscó desnivelar durante el tramo final, pero no pudo transformar sus chances en el segundo gol.
Boca volvió a dejar puntos en el camino ante Racing pese a haber conseguido recuperarse después del golpe inicial. El equipo mostró capacidad de reacción, pero no logró sostener su dominio durante todo el encuentro ni aprovechar las situaciones que generó en los minutos finales.
El empate y la campaña del Clausura
El rendimiento en el Torneo Clausura también explica el peso del resultado. El empate ante Racing fue el cuarto en seis fechas, mientras que Boca suma siete puntos sobre 18 posibles. La cantidad de igualdades refleja una campaña en la que el equipo consiguió reaccionar en distintos momentos, pero no logró sostener esa respuesta con triunfos suficientes.
Villa y Valencia tuvieron posibilidades para cambiar la historia sobre el final, aunque no consiguieron aprovecharlas. Esas ocasiones le permitieron a Boca mantenerse cerca de una posible victoria, pero el conjunto visitante terminó conformándose con la igualdad en un estadio donde no gana desde 2016.
El clásico volvió a dejar una cuenta pendiente para Boca en sus enfrentamientos ante los equipos grandes. El punto sirve para mantenerse en carrera, aunque también prolonga una tendencia que atraviesa distintos ciclos y entrenadores. Avellaneda continúa siendo un escenario esquivo para el equipo.
Boca se fue del Cilindro con otra oportunidad perdida para cortar una racha que comenzó en 2016. El equipo tendrá que enfocarse ahora en los próximos compromisos, mientras la visita a Racing continúa como una cuenta pendiente.
