(BUENOS AIRES).- Después de cerrar a Enner Valencia como cuarto refuerzo, Boca aceleró la búsqueda de un defensor central y ya tiene dos nombres en carpeta que seducen a Juan Román Riquelme y a Rodolfo Arruabarrena. Según contó el periodista Julio Pavoni en TyC Sports, los apuntados son Francisco Álvarez, de Argentinos Juniors, y Santiago Núñez, de Estudiantes de La Plata.
La necesidad de sumar un zaguero fue un pedido expreso de Arruabarrena, que alternó entre Nicolás Figal, Ayrton Costa, Lautaro Di Lollo y Marco Pellegrino sin quedar del todo conforme. Con el mercado de pases técnicamente cerrado, el Xeneize debió liberar cupos para poder incorporar a Valencia y ahora trabaja para hacer lo mismo de cara al quinto refuerzo.
La venta de Marcelo Saracchi al fútbol de Estados Unidos descomprimió el cupo de extranjero, mientras que las cesiones de Santiago Zampieri a Montevideo City Torque y de Iker Zufiaurre a Albion de Uruguay le darán aire al cupo general. De concretarse esas salidas, Boca tendrá un lugar libre en la lista para anotar a un marcador central antes del 2 de septiembre, la fecha límite que maneja la dirigencia.
Los dos apuntados
Francisco Álvarez, de 26 años, es titular indiscutido en Argentinos Juniors y ya había estado en el radar de Riquelme a finales de 2024. Su valor de mercado ronda entre los 7 y los 8 millones de dólares. Sin embargo, según informó Planeta Boca Juniors, las posibilidades de que termine vistiendo la azul y oro son bajas, por lo que su nombre pierde fuerza.
Santiago Núñez, también de 26 años, es una pieza clave en Estudiantes de La Plata y el que mayor consenso genera entre el cuerpo técnico y la directiva. Por el momento, no hubo ninguna oferta formal, pero en Brandsen 805 lo ven como el desembarco más factible para cubrir el hueco en la zaga.
La urgencia tiene que ver con el horizonte competitivo: Boca se prepara para los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Recoleta FC y Arruabarrena quiere un plantel con dos variantes por puesto. La defensa es la prioridad inmediata antes de que se termine el libro de pases.
El plazo es perentorio: el 2 de septiembre cierra el mercado. En el club saben que deben moverse rápido si quieren darle al Vasco el quinto refuerzo que pidió. Mientras tanto, la dirigencia sigue de cerca a Núñez como la opción que más cierra en todos los frentes.
