(BUENOS AIRES).- “Los necesito”, le dijo Rodolfo Arruabarrena a Juan Román Riquelme. Boca recibió el pedido de dos refuerzos para completar el plantel: un marcador central y un volante mixto. El entrenador entiende que la defensa y el mediocampo necesitan mayor profundidad para afrontar lo que queda de la temporada. El planteo llegó después de la incorporación de Enner Valencia y de las salidas producidas en las últimas semanas.
La clasificación de Boca a los cuartos de final de la Copa Sudamericana aumentó la exigencia sobre un plantel que también deberá competir en el Torneo Clausura. Arruabarrena busca que las dos incorporaciones respondan a las necesidades del equipo y no sean movimientos destinados solamente a completar la lista. Los jugadores que lleguen deberán competir por un lugar y representar una mejora real para la estructura. En ese marco, el mercado entra en su etapa final con dos zonas marcadas como prioridad.
El cuerpo técnico de Boca había señalado desde julio las posiciones de marcador central y volante mixto como parte de sus prioridades, junto con otras necesidades ofensivas. El pedido actual mantiene esa evaluación y la concentra en dos puestos. Juan Román Riquelme deberá considerar las opciones disponibles, las condiciones económicas y el margen que quedó luego de las salidas de Marcelo Weigandt y Juan Barinaga. La liberación de cupos le permite al club continuar con la búsqueda.
El volante para ampliar las variantes
El volante mixto que pretende sumar Arruabarrena debe aportar recorrido, recuperación y presencia en ataque. El perfil buscado apunta a complementar a Leandro Paredes y a ofrecer más variantes al funcionamiento de Boca. Arruabarrena pretende que el nuevo mediocampista pueda competir por un lugar y que la incorporación represente una mejora para la estructura del equipo. La posición es prioritaria por su capacidad para conectar las tareas defensivas con la participación en ataque.
El marcador central aparece como la principal preocupación del entrenador. El interés de Benfica por Lautaro Di Lollo reforzó la búsqueda de un defensor de jerarquía para la última línea. Si Benfica avanza con una oferta por Lautaro Di Lollo, Boca deberá buscar un reemplazante para no perder otra pieza en esa zona. Valentín Gómez fue mencionado como una alternativa que interesa al cuerpo técnico para ese escenario.
Francisco Álvarez, Santiago Núñez e Ignacio Vázquez fueron mencionados como posibles refuerzos para la defensa, aunque no existen negociaciones formales por todos ellos. Facundo Herrera, juvenil apodado Jagger, ya tuvo su debut en Primera y recibió espacio ante la falta de alternativas. El entrenador confía en los juveniles, pero pretende que Herrera no tenga que asumir toda la responsabilidad durante una temporada exigente.
Juan Román Riquelme deberá evaluar las opciones disponibles, las condiciones económicas y el margen que quedó después de las salidas de Marcelo Weigandt y Juan Barinaga. Con algunas incorporaciones ya concretadas, la defensa y el mediocampo volvieron a quedar como las zonas a reforzar para completar el plantel. El mercado atraviesa su etapa final y las próximas horas permitirán saber si Riquelme logra cumplir con el pedido de Arruabarrena.
