(BUENOS AIRES).- Boca sumó un nuevo nombre para reforzar la delantera además de Ezequiel “Chimy” Ávila en este mercado. La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme analiza alternativas para el ataque xeneize y en las últimas horas apareció otro apellido que seduce en la Ribera.
La prioridad absoluta sigue puesta en la evolución de la lesión lumbar del paraguayo Adam Bareiro. Mientras aguardan la respuesta del paraguayo, en el club abrieron el paraguas y consideran que no estaría mal sumar una opción ofensiva con características distintas.
En Boca buscan un “9” con hambre, juventud y el ADN combativo que históricamente exige la camiseta azul y oro. Con ese perfil sobre la mesa, la representación de un delantero que ya conoce el paño grande acercó una propuesta concreta a las oficinas de la Bombonera.
El futbolista en cuestión es Ignacio Russo, actualmente en Tigre y a quien vienen siguiendo de cerca desde hace tiempo. Russo, que conmovió al mundo del fútbol por la pérdida de su padre —el histórico Miguel Ángel Russo, fallecido en 2025 mientras era el entrenador de Boca—, ya se había ganado el cariño de la gente y hoy aparece como una alternativa real.
El delantero pertenece en un 50 por ciento a Tigre y en otro 50 por ciento a Rosario Central, luego de que el Matador ejecutara su opción de compra a fines de diciembre de 2025. Tiene contrato vigente por tres temporadas, con vencimiento en diciembre de 2028, por lo que cualquier negociación deberá contemplar un resarcimiento para ambos clubes dueños de la ficha.
Los otros equipos que lo siguen de cerca
El presente de Russo en Victoria no pasó desapercibido para otros clubes grandes. Tanto Racing como la Universidad de Chile ya realizaron sondeos para conocer la situación contractual del atacante, lo que podría generar una competencia directa con Boca si en los próximos días la dirigencia decide avanzar en serio.
Mientras la prioridad sigue siendo esperar la evolución de Bareiro, el nombre de Ignacio Russo ya está instalado en la mesa chica del fútbol xeneize. La decisión final la tendrá Riquelme, que debe evaluar si apuesta por un refuerzo con historia familiar ligada al club y con el presente goleador que mostró en el Matador.
