(BUENOS AIRES).- Boca trabaja para resolver antes del cierre del mercado de pases la salida de Juan Ramírez, apartado por Rodolfo Arruabarrena y sin un destino definido. El mediocampista continúa entrenándose al margen del grupo, mientras la dirigencia busca encontrarle un club y el futbolista también pretende marcharse. Su situación debe definirse mientras el mercado todavía permanece abierto.
Riquelme todavía debe resolver la salida de Juan Ramírez, mientras el Consejo de Fútbol trabaja para cerrar una alternativa que permita definir su futuro. La decisión deportiva ya está tomada: el mediocampista quedó fuera del proyecto de Arruabarrena y el técnico dejó en claro que no lo tendrá en cuenta. Ramírez permanece vinculado a Boca, pero ya no forma parte de la planificación del entrenador para los compromisos del equipo.
El contrato de Juan Ramírez con Boca finaliza en diciembre de 2026. El club busca aprovechar los meses que restan para concretar una transferencia y obtener un beneficio económico antes de que termine el vínculo. La dirigencia necesita evitar que el mediocampista continúe apartado sin una solución deportiva ni una alternativa económica. También pretende liberar un lugar dentro del plantel para que Arruabarrena trabaje con un grupo acorde a sus necesidades.
Juan Ramírez regresó a Boca después de su préstamo en Lanús, donde fue campeón de la Copa Sudamericana 2025. El mediocampista volvió a la institución, pero no logró meterse en los planes de Arruabarrena. Su intención también sería marcharse, ya que no tendrá continuidad con el actual cuerpo técnico. La vuelta se produjo sin que lograra ingresar en la planificación del entrenador.
El antecedente de San Lorenzo
San Lorenzo se interesó en julio de 2026 por el regreso de Juan Ramírez. El mediocampista ya había tenido un ciclo en el club antes de llegar a Boca y disputó 51 partidos oficiales, con tres goles y una asistencia. La posibilidad de volver a San Lorenzo apareció como una alternativa durante el mercado. Por ahora, ese antecedente es el único interés mencionado para el futuro inmediato del jugador.
La posibilidad de regresar a San Lorenzo no avanzó porque nunca llegó una oferta concreta que permitiera cerrar la operación. El interés no se transformó en una negociación formal y no hubo un acuerdo para que Ramírez volviera al club. La alternativa quedó pendiente, mientras Boca necesita definir si encuentra otro destino o si logra concretar una salida antes del cierre del mercado.
La cotización de Juan Ramírez está tasada en 150 mil euros, lejos de los valores de otros integrantes del plantel. Boca debe resolver rápidamente si consigue una transferencia o acuerda otra salida para obtener ingresos antes de que finalice el contrato. Si no aparece una institución interesada, el mediocampista continuará entrenándose al margen durante los próximos meses, sin ser considerado por Arruabarrena para los compromisos del equipo. Arruabarrena arma el equipo para afrontar la Copa Sudamericana y el Torneo Clausura, por lo que el cierre del mercado aparece como el próximo límite para definir el futuro del jugador.
